El contenido presenta el testamento de D. Ignacio Mejía de Tovar, quien lega sus bienes y expresa su última voluntad. Se destaca su fe en la Santísima Trinidad y su deseo de ser enterrado con ceremonias religiosas. A lo largo del documento, se detallan las propiedades, deudas, y legados a sus descendientes, principalmente a su hija Doña Antonia Mejía. El testamento incluye disposiciones sobre donaciones a familiares y fundaciones religiosas. También se menciona la existencia de testigos y albaceas responsables de ejecutar su voluntad. Se trata de un acto legal que refleja las tradiciones y valores de su tiempo.
Testamento de Doña Antonia Mejía de Tovar, viuda de Don Juan Andrés Botero. VII Parte.
El documento detalla la distribución de herencias provenientes de Doña Antonia Mejía, indicando sumas específicas de dinero que cada heredero, incluidas cantidades en oro y efectos, recibiría. Se encuentra un total de 558 pesos, 7 tomines y 9 granos, que deben ser repartidos equitativamente entre los herederos. Varios individuos firman para confirmar la recepción de las cantidades asignadas, incluyendo notificaciones de deuda y gastos relacionados con la enfermedad de un heredero. Finalmente, el Obispo de Popayán verifica que se cumplieron las disposiciones testamentarias de Doña Antonia. El documento es una reflexión del proceso legal de sucesiones en el Siglo XVIII.
Testamento de Doña Antonia Mejía de Tovar, viuda de Don Juan Andrés Botero. IV Parte.
La correspondencia entre D. José Ignacio Botero y su hermano Juan José Botero refleja una profunda preocupación por asuntos familiares y espirituales. A pesar de su melancolía, José Ignacio suplica la paz para su madre en Purgatorio y solicita una distribución equitativa de los bienes familiares. Además, se menciona el manejo de herencias y cómo, a diferencia de otras religiones, él no puede heredar. Las cartas también tocan la vida de sus familiares, incluyendo detalles sobre dotes ofrecidos, salud y reconocimiento de la cordialidad en su familia. Finalmente, hay menciones de la entrega de bienes y mensajes de condolencias por fallecimientos.
Testamento de Doña Antonia Mejía de Tovar, viuda de Don Juan Andrés Botero. III Parte.
Este texto es una carta escrita por María Ignacia de la Santísima Trinidad, dirigida a su hermano D. Juan José Botero, en 1781. En ella, la autora reflexiona sobre la renuncia a herencias y derechos, propiciando un diálogo sobre los bienes de su madre y la necesidad de manejar sus intereses en el contexto religioso. Se detalla que no realizó una renuncia formal, y se solicita el cuidado en el manejo de los bienes familiares. Además, menciona la importancia de mantener la paz entre hermanos y apela a la fe en Dios. La carta también incluye aspectos administrativos del patrimonio familiar.
Testamento de Doña Antonia Mejía de Tovar, viuda de Don Juan Andrés Botero. II Parte.
El contenido aborda la renuncia formal de Fray José Ignacio Botero de sus derechos legítimos paternos y maternos, un acto que tuvo lugar en Santa Fe el 5 de septiembre de 1772. Botero, tras casi un año de noviciado, solicita la licencia necesaria al Provisor y Vicario General para ceder sus derechos a su madre, María Antonia Mejía, debido al fallecimiento de su padre, Juan Andrés Botero. El documento certifica que esta decisión es tomada libremente y sin coacción, con el respaldo de testigos. Se menciona también un agradecimiento a figuras y lugares importantes en su vida, resaltando el contexto histórico y personal.
Testamento de Doña Antonia Mejía de Tovar, viuda de Don Juan Andrés Botero. Mis sextos abuelos. I Parte.
El documento es un testamento de Doña Antonia Mejía de Tovar, quien se dirige a sus hijos y establece su última voluntad. En él, menciona a sus familiares y detalla la separación de sus bienes, incluyendo instrucciones para su entierro en la Iglesia Parroquial de San Nicolás el Magno. Declara que ha procreado varios hijos y especifica la dote de su hija Juana María. Además, nombra a sus albaceas y describe sus bienes materiales, como animales, muebles y dinero. Su intención es que todos sus hijos sean tratados equitativamente en la herencia, sin conflictos legales.
JUAN ANDRÉS BOTERO. SU PASO A INDIAS A BORDO DEL NAVÍO SANTA ROSA (1715)
El documento detalla la historia del navío "Santa Rosa", que en 1715, bajo el mando de Juan José Mugaguren y Gamboa, transportó al Príncipe de Santo Bono, designado Virrey del Perú. Se menciona la carga del navío, que incluía seiscientas botijas de vino, distribuidas entre el "Santa Rosa" y el "San Carlos". También se registran diversos pagos realizados por distintos individuos por mercancías. Se destaca la importancia del navío en el contexto del comercio y la administración colonial. Además, se reconoce la labor de investigadores que han documentado el linaje de Juan Andrés Botero, sexto abuelo del autor.
Real Cédula del Siglo XVIII en Lenguaje de Señas
El contenido se centra en la figura de don Juan Andrés Botero, quien se estableció en el Valle de Rionegro en 1720, tras casarse en 1719. Destaca el contexto de la Cédula Real que prohibía la residencia de extranjeros en las colonias españolas sin permiso. A pesar de las restricciones, Botero logró obtener autorización para permanecer en la región, enfrentándose a las autoridades. La narrativa incluye detalles sobre su viaje desde España en el navío Santa Rosa, su matrimonio con doña Antonia Mejía y su eventual establecimiento en Rionegro. Además, agradece a varios colaboradores y menciona las fuentes documentales involucradas en la investigación.
Juan Andrés Botero. Siglo XVIII.
Juan Andrés Botero, artillero de origen genovés, recibe un permiso del virrey para residir en el Valle de Rionegro, Antioquia, en 1722. Este documento formaliza su arraigo en la región tras haber servido a la corona española. Botero, casado con Doña Antonia Megía, argumenta sobre las disposiciones legales que permiten a los extranjeros casados quedarse en las Indias, a diferencia de los solteros. El texto destaca su deseo de vivir en paz y con dignidad, en medio de las dificultades que la humedad ha dejado en los documentos. Se concluye con los agradecimientos a instituciones y personas que facilitaron la preservación de su historia.
