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Estudio culminado sobre los Gómez de Castro

Hoy 29 de febrero de 2020 he culminado mi investigación sobre los Gómez de Castro, antioqueños. Las pesquisas fueron una apasionante aventura que logró esclarecer todas mis dudas y finalmente puedo dedicarme a enfrentar nuevos retos.  
El trabajo completo, al igual que sus fuentes documentales, las he cedido a una institución la cual se comprometió a publicarla.

INVICTUS

Más allá de la noche que me cubre

negra como el abismo insondable,

doy gracias a los dioses que pudieran existir

por mi alma invicta.

En las azarosas garras de las circunstancias

nunca me he lamentado ni he pestañeado.

Sometido a los golpes del destino

mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas

donde yace el Horror de la Sombra,

la amenaza de los años

me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,

cuán cargada de castigos la sentencia,

soy el amo de mi destino:

soy el capitán de mi alma.”

(William Ernest Henley)

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CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD JUDIA Y AL GOBIERNO DE ESPAÑA

Por Christian Caicedo de la Serna / octubre 9, 2019

https://caicedodelaserna.wordpress.com/2019/10/09/carta-abierta-a-la-comunidad-judia-y-al-gobierno-de-espana/

SÍNTESIS AL LINAJE GÓMEZ DE CASTRO II

Los hilos ancestrales se tejen de forma singular, tanto que, sólo con años de estudio y dedicación he logrado descubrir un poco la mía.

Ana María

Folio 508r. 

Decreto

En Medellín, el 12 de agosto de 1706, ante el escribano Lucas Javier Betancurt, el alcalde encargado Martín de Echevarriaga, da por presentado y visto lo pedido por Francisco Javier de Mesa Villavicencio y sus hermanos, admite la información y testigos que ofrece, los cuales serán examinados de acuerdo a su pedimento y autoriza que, una vez hechos los exámenes a los testigos, se le entregue original de los mismos para lo que a él convenga.  

Examen a doña Jacinta de Piedrahíta.

En la misma calenda el escribano Lucas Javier Betancurt, examina a la testigo Jacinta de Piedrahíta, presentada por Francisco Javier de Mesa Villavicencio.

En dicha Villa en el dicho día, Yo el escribano notifiqué lo proveído de suso a Francisco Javier de Mesa, para la dicha información que tiene pedido presentó por testigo a Doña Jacinta de Piedrahita, viuda, del capitán Juan de Piedrahita y Saavedra, vecina de dicha Villa, mujer principal de quien recibió juramento por ante mí el presente Escribano, que lo hizo por Dios Nuestro Señor y una señal de Cruz, so cargo del cual prometió decir verdad en lo que supiere y fuere preguntada, y siendo examinada al tenor de la petición de la parte dijo que, 

Conoció a Isabel Rodríguez, vecina que fue de la ciudad de Antioquia, mujer española, habida, reputada y estimada por tal mujer legítima del capitán Alonso Cortés, reputado por hombre español estimado y tenido por tal y de los principales que aunque no lo conoció, oyó comúnmente lo que lleva dicho

Folio 508v.

(Continuación del examen a doña Jacinta de Piedrahíta) 

y que oyó que era hombre de mucho valor y como tal hizo dos o tres entradas al Chocó a pelear y reducir indios infieles y que en la última entrada rindió la vida en el dicho empleo a manos de dichos indios en servicio de Su Majestad y que sabe que de dicho Matrimonio hubieron y procrearon por su hija legítima a Gregoria Cortés, abuela legítima de la parte que la presenta a la cual casaron y velaron in facie ecclesiae con Pedro Álvarez del Pino, vecino principal, hombre noble conocido, dándole muy considerable dote y que así mismo oyó comúnmente a sus antepasados que eran los dichos capitán Alfonso Cortés, y la dicha Isabel Rodríguez, su mujer, eran, y sus antepasados, cristianos viejos, libres de toda mala raza de moros, judíos, ni de negro, ni otras razas reprobadas, lo cual era público y notorio y como tales estimados y teniendo comunicación amistosa en las casas principales y en la de los padres de esta declarante fue muy frecuente la dicha Isabel Rodríguez, procediendo con muy buenos réditos y fama con igual aclamación y general estimación, sin saber cosa en contrario, que esto es la verdad público y notorio, pública voz y fama so cargo el juramento que hecho tiene, en que habiendosele leído se afirmó y ratificó que es de edad de noventa años poco más o menos que no le tocan las generales, no firmó por que dijo no sabía. 

Testigo el alférez Juan de Piedrahita, presente. 

Firma dicho Señor Alcalde, de que doy fe. 

Martín de Echeverriaga 

Ante mí, Lucas Javier de Betancurt. 

Examen a doña María Paladines.

En la misma calenda el escribano Lucas Javier Betancurt, examina a la testigo María de Paladines, presentada por Francisco Javier de Mesa Villavicencio.

Testigo Doña María Paladines: 

En el sitio de la encarnación, casas y aposentos de Doña María Paladines, en el dicho día, mes y año, el dicho Francisco Javier de Mesa, para la dicha información ante Su Merced el Señor Alcalde presentó por testigo a Doña María

Folio 509r. 

(Continuación del examen a doña Jacinta de Piedrahíta)  

Paladines viuda del capitán Alonso Tiburcio vecina de la villa de Medellín de quien recibió juramento que lo hizo por Dios nuestro señor y una señal de Cruz so cargo del que prometió verdad en lo que supiere y le fuere preguntado y siendo examinada al tenor de la petición dijo que como vecina que fue de la ciudad de Antioquia conoció de vista trato y comunicación a Isabel Rodríguez mujer legítima qué fue del capitán Alonso Cortés vecinos que fueron de la dicha ciudad gente buena española estimados de todos y en particular de los vecinos principales que de vista no conoció al dicho capitán pero que lo dicho lo oyó comúnmente así a sus antepasados como a otros muchos vecinos y que eran personas de sangre limpia de raza de mulatos, de judíos, moros, ni otras nuevamente convertidas, cristianos viejos de buenos procederes y costumbres que entre otras sus hijas criaron y alimentaron a Gregoria Cortés, su hija legítima y como tal la casaron con Pedro Álvarez del Pino, vecino que fue de esta Villa y Valle, abuelos legítimos de Francisco Javier de Mesa, que la presenta, por parte de madre, que así los unos como los otros siempre tuvieron común aplauso y estimación en el predicamento que lleva dicho, que esto es público y notorio, pública voz y fama, y la verdad so cargo el juramento que hecho tiene, en que habiendose leído se afirmó y ratificó, y dijo ser de edad de noventa años poco más o menos, y aunque tiene algún parentesco con la parte no ha faltado a la verdad, no firma por que dijo no saber, firma dicho Señor Alcalde de testigo Fernando Rico de la Mata, de que doy fe. 

Martín de Echeverriaga. 

Ante mí, Lucas Javier de Betancurt 

 Folio 509v. 

El 6 de agosto de 1749, el alcalde de la Marinilla José Ignacio Duque de Estrada, da por presentado el cuestionario presentado por petición de Don José Gómez de Castro, para examinar los testigos por él presentados: 

Primeramente, digan si tienen conocimiento y de las de Don Javier y Don Antonio Gómez de Castro, mis hermanos, digan. 

Ítem, si saben somos Yo y los dichos mis hermanos, hijos legítimos habidos y tenidos bajo de legítimo matrimonio de Bernardo Gómez de Castro y de Doña María Gertrudis Betancurt, digan. 

Ítem, si dicho Bernardo Gómez fue hijo legítimo del sargento Cristóbal Gómez, y de Doña María Álvarez del Pino, y si dicho Sargento fue hijo legítimo de Cristóbal Gómez, natural de los reinos de España y de Catharina Marín, digan. 

Ítem, si la dicha María Álvarez del Pino, fue hija legítima de Pedro Álvarez del Pino, y de Doña Gregoria Arcos Cortés, digan. 

Ítem, si la dicha Doña María Gertrudis de Betancurt, mujer del referido Bernardo Gómez, nuestro padre, fue hija legítima del secretario Lucas Javier de Betancurt, y de Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, y dicho Javier Betancurt, si fue hijo legítimo de Don Francisco de Betancurt y de Doña Margarita Álvarez del Pino, y si dicho Don Francisco era deudo inmediato del comisario Don José de Betancurt, conocidos por descendientes de un mismo tronco, digan. 

Ítem, si saben donde era natural la dicha Beatriz Domínguez de San Ciprián, y si fue conocida en estas provincias por mujer noble y principal, digan. 

Folio 510r.

(Continuación del cuestionario para examinar los testigos presentados por Don José Gómez de Castro

Ítem, Si por razón de ser Yo y dichos mis hermanos descendientes por línea recta del referido Cristóbal Gómez, nuestro bisabuelo, nos tocan y pertenecen las informaciones que constan en el cuaderno de papeles de genealogía que se testimoniaron e hicieron a pedimento de Don Ignacio y Don Nicolás de Cárdenas, vecinos de Medellín, y todos aquellos más papeles que pertenezcan a dicho Cristóbal Gómez, y así mismo si nos tocan y competen todos los papeles y armas testimoniadas a pedimento del referido comisario José de Betancourt, como pertenecientes a dicho Don Francisco de Betancourt nuestro legítimo ascendiente, y si en la misma forma nos pertenecen los papeles y más instrumentos del dicho Pedro Álvarez del Pino, padre de la dicha doña María Álvarez, y los pertenecientes a Gregoria de los Arcos Cortés, mujer del dicho Pedro Álvarez del Pino, como nuestros legítimos ascendientes, digan. 

Ítem, Sí nos, como todos nuestros ascendientes arriba mencionados, tanto por la línea paterna como materna, hemos sido habidos, tenidos y comúnmente reputados por nobles e hijosdalgo y si hemos sido y somos limpios de toda mala raza de negros, judíos, herejes, nuevamente convertidos, o si saben hayamos incurrido en alguna ofensa o por castigados por el Santo Oficio, o por otra causa en que hayamos incurrido en nota o caso de menos valer, digan. 

Ítem, Sí es público y notorio que así nos, como los dichos nuestros ascendientes, hemos obtenido oficios honoríficos de República, y si estos se dan en estas

Folio 510v.

(Continuación del cuestionario para examinar los testigos presentados por Don José Gómez de Castro

partes a personas que no sean suficientes para ejercer tales oficios, digan .

Ítem, Sí lo contenido en este interrogatorio es público y notorio, pública voz y fama, digan.

Gómez. 

Petición de Don José Gómez de Castro. 

Don José Gómez de Castro, vecino de este valle del Señor San José de la Marinilla, parezco ante Vuestra Merced, según derecho y digo que, necesito de hacer información para legitimarme y probar los ascendientes de donde desciendo, y su limpieza, y para ello se ha de servir Vuestra Merced de admitirme la dicha información, y que los testigos que presentare digan y declaren al tenor del interrogatorio que adjunto presento con la solemnidad del derecho, y hecha la dicha información suplico así mismo que con su aprobación se vuelva original para mi resguardo, el de mis hermanos y nuestros descendientes, que para todo y su mayor validación se ha de servir Vuestra Merced de interponer su autoridad y judicial decreto, por ser de justicia la que mediante. 

A vuestra Merced pido y suplico provea mandando hacer como llevo pedido que de todo recibiré bien y merced, jurando en debida forma lo necesario en derecho, etc. 

José Gómez de Castro 

El 6 de agosto de 1749,  José Ignacio Duque de Estrada, alcalde ordinario del valle del Señor San José de la Marinilla, da por presentada la petición de Don José Gómez de Castro con el interrogatorio y decreta que los testigos que se presentaren serán examinados al tenor del mismo.

Folio 511r. 

Marinilla, 8 de agosto de 1749. Declaración del capitán de asaltos y emboscadas Don Jerónimo López de Arbelaiz: 

En este Valle del Señor San José de la Marinilla, en ocho de agosto de mil setecientos cuarenta y nueve años, ante mí, dicho alcalde y testigos, por defecto de escribano público ni Real, para la información que esta parte ofrece dar presentó por testigo al capitán de Asaltos y Emboscadas Don Jerónimo López de Arbelaiz, a quién le recibí juramento, que lo hizo conforme a derecho por Dios Nuestro Señor y una señal de Cruz, prometió decir verdad en lo que supiere y fuere preguntado, y habiendosele hecho saber el escrito e interrogatorio presentado por Don José Gómez de Castro, en su nombre y el de sus hermanos, dijo que los conoce de vista, trato y comunicación, que es lo que contiene la primera pregunta. 

A la segunda dijo que, sabe fueron habidos y procreados por hijos legítimos de Bernardo Gómez de Castro y de María Gertrudis de Betancourt, y que mediante su vida los criaron y alimentaron como a tales hijos legítimos, de Legítimo matrimonio, que lo sabe porque los referidos vivían junto de la casa del declarante. 

A la tercera dijo que, sabe que el dicho Bernardo Gómez de Castro, fue hijo legítimo del Sargento Cristóbal Gómez de Castro y de María Álvarez del Pino, porque cuando los conoció el declarante vio que lo conocían el dicho Bernardo, por tal su hijo legítimo, y que en cuanto a ser el dicho Sargento, hijo legítimo de Cristóbal Gómez de Castro, natural de los reinos

Folio 511v. 

(Continuación de la declaración del capitán de asaltos y emboscadas Don Jerónimo López de Arbelaiz

de España y de Catharina Marín, supo aunque no lo conoció, por haber fallecido antes que este testigo hubiera venido a esta Provincia, que era dicho Sargento hijo legítimo de los referidos . 

A la cuarta pregunta dijo que, supo de oídas que la dicha Doña María Álvarez del Pino, fue hija legítima de Pedro Álvarez del Pino y de Doña Gregoria Arcos Cortés, que al Pedro Álvarez, no conoció por haber fallecido, que a la dicha Doña Gregoria, sí conoció y que supo, vio y entendió, que era la dicha Doña María, hija legítima del referido Pedro Álvarez y de la dicha Doña Gregoria. 

A la quinta pregunta dijo que, la dicha Doña María Gertrudis, madre de los pretendientes, fue hija legítima de Lucas Javier de Betancourt, escribano público y del Cabildo de la villa de Medellín, y de Doña Beatriz Domínguez, y que el dicho Lucas Javier, fue hijo legítimo, porque lo supo aunque no lo conoció, de Francisco de Betancourt y de Doña Margarita de Álvarez, y que oyó decir que eran deudos inmediatos del comisario José de Betancourt, presbítero, por que los conoció, que el dicho Secretario se trataba de primo con el dicho Comisario, que si no sabe sí son descendientes de un mismo tronco. 

A la sexta pregunta dice que, aunque conoció a la referida Doña Beatriz Domínguez, no supo de donde era patrimonial, pero que si vio, qué fue tenida y reputada por mujer principal. 

A la séptima pregunta dice sobre el particular que habla, no sabe si le pertenecen las referidas informaciones que mediante lo deducido por lo declarado arriba con vista de dicho cuaderno, lo puede declarar el juez. 

A la octava pregunta dice que a todo lo que ha conocido que lleva 

Folio 512r. 

(Continuación de la declaración del capitán de asaltos y emboscadas Don Jerónimo López de Arbelaiz)

mencionados, los ha tenido por personas nobles y de buenos procedimientos, que no ha oído cosa en contrario, sin tacha ni mancha de mala raza, ni incurrido en casos de menos valer y que como tales han ejercido oficios de República, y que lo contenido en el interrogatorio le parece ser notorio porque lo que lleva declarado ha visto y oído, en que se afirmó y ratificó, siéndole leída su declaración, dijo ser de edad de sesenta y ocho años más o menos, y que no le tocan [las] generales de la ley, y lo firma conmigo y testigos con quienes actuó por falta de escribano. 

José Ignacio Duque de Estrada 

Jerónimo López de Arbelaiz 

Testigos: Isidro Pineda, y Nicolás Ignacio Rivera. 

Marinilla, 17 de septiembre de 1749. Declaración de Don Juan Nicolás Ruiz de Rivera.

En este Valle del Señor San José de la Marinilla, jurisdicción de Los Remedios en diez y siete de septiembre de mil setecientos cuarenta y nueve años, Don José Gómez de Castro, para su información presentó por testigo a Don Juan Nicolás Ruiz de Rivera, de quien por ante testigos por falta de escribano, recibí juramento que lo hizo por Dios Nuestro Señor y una señal de Cruz en forma de derecho, so cuyo cargo ofreció decir verdad en lo que supiere y le fuere preguntado diciéndolo al tenor del interrogatorio presentado por la parte dijo, a la primera pregunta que conoce a los contenidos en ella de vista, trato y comunicación, y esto responde.

A la segunda pregunta dijo que, sabe que la parte que lo presenta y don Antonio Gómez y Don Javier Gómez, son hermanos legítimos, y tales hijos de Bernardo Gómez de Castro, y doña María Gertrudis de Betancurt, y que como tales sus hijos legítimos los vio este testigo criar, nombrar y alimentar particular y generalmente, sin que haya oído cosa en contrario, y esto responde 

Folio 512v. 

(Continuación de la declaración de Don Juan Nicolás Ruiz de Rivera)

A la tercera pregunta dijo que, sabe y así es público y notorio que dicho Bernardo Gómez fue hijo legítimo del Sargento Cristóbal Gómez y de Doña María Álvarez del Pino, y que en la misma forma sabe que dicho Cristóbal Gómez fue hijo legítimo de Cristóbal Gómez, a quién oyó de público era natural de los reinos de España y de Catharina Marín, y esto responde. 

A la cuarta pregunta, que sabe que es público y notorio que la dicha María Álvarez del Pino fue hija legítima de Pedro Álvarez del Pino [y] de Doña Gregoria de los Arcos Cortés, y responde. 

A la quinta pregunta dijo que, sabe y le consta que la dicha Doña María Gertrudis de Betancurt, mujer del sobredicho Bernardo Gómez, era hija legítima del secretario Lucas Javier de Betancurt y de Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, y que sabe que dicho Secretario era hijo legítimo de Don Francisco de Betancurt y de Doña Margarita Álvarez del Pino, y que en la misma forma sabe y es público y notorio que dicho Don Francisco de Betancurt, era deudo inmediato del comisario José de Betancurt, y esto responde. 

A la sexta pregunta dijo que, la sobredicha Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, fue nacida en esta Provincia, de padres nobles quienes después pasaron a vivir a la provincia de Popayán, y que sabe que la dicha Doña María Domínguez, era mujer noble y principal, y por tal habida, tenida, conocida y reputada, y esto responde. 

A la séptima pregunta dijo que, es verdad y público y notorio que por razón de ser estas partes descendientes legítimos de todas las personas que la pregunta contiene, que les tocan 

Folio 513r.

 (Continuación de la declaración de Don Juan Nicolás Ruiz de Rivera)

y pertenecen todos los papeles y armas que a las tales personas les pertenecía, y esto responde. 

A la octava pregunta dijo que, así estas partes, como todos sus ascendientes de que se ha hecho mención en las preguntas antecedentes, han sido y son por todas líneas conocidos,  habidos y tenidos, y comúnmente reputados, por nobles hijosdalgo, notorios todos, limpios de toda mala raza de moros, judíos, [y] penitenciados, sin que ninguno haya sido afrentado ni castigado por el Santo Oficio, ni por otro tribunal, ni haya incurrido en caso que sea de menos valer, y que así como lo ha dicho en la pregunta, es público y notorio, pública voz y fama, y responde. 

A la novena pregunta, que sabe así estas partes como sus ascendientes han obtenido los oficios honoríficos de república, como los de alcaldes ordinarios y otros, que es cierto estos oficios se dan sólo a los que son hijosdalgos y conocidos por principales en una república, y esto responde. 

A la décima pregunta dijo que, lo que lleva dicho y declarado es público y notorio, pública voz y fama, la verdad y lo que sabe so cargo del juramento que hecho tiene en el que se afirmó y ratificó, siéndole leída está su declaración, dijo ser de edad de cuarenta y tres años poco más o menos, y que aunque tiene deudo con la parte que lo presenta y sus hermanos, que no por ello ha faltado a la verdad, y lo filma conmigo y testigos por falta de escribano. 

José Ignacio Duque de Estrada.

Juan Nicolás Ruiz de Rivera. 

Testigos: José de Orozco, y Nicolás Ignacio de Rivera. 

Marinilla, 1 de octubre de 1749. Declaración de Don Manuel León de Zuloaga.

En dicho Valle en primero de octubre de mil setecientos y cuarenta y nueve años, Don José Gómez, para la información que pretende, presentó por testigo a Don Manuel León de Zuloaga, de quien por ante testigos recibió juramento que lo hizo por Dios Nuestro Señor y una señal de Cruz, en forma de 

Folio 513v.

 (Continuación de la declaración de Don Manuel León de Zuloaga)

derecho, so cuyo cargo ofreció decir verdad en lo que supiere y le fuere preguntado, y siéndolo al tenor del interrogatorio presentado dijo a la primera pregunta que, conoce a los contenidos en ella de trato, vista y comunicación, y esto responde. 

A la segunda pregunta, que sabe y es público que la parte que los presenta y sus hermanos son hijos legítimos de Bernardo Gómez de Castro y de Doña María Gertrudis de Betancourt, y que por tales sus hijos legítimos han sido habidos, tenidos, y comúnmente reputados, y esto responde. 

A la tercera pregunta dijo que, según lo que tiene visto y la pública voz del común, sabe que dicho Bernardo Gómez, fue hijo legítimo del sargento Cristóbal Gómez y de Doña María Álvarez del Pino, y que no sabe más de la pregunta, y esto responde. 

A la cuarta pregunta dijo que, ha oído decir muy común, que la dicha Doña María Álvarez, era hija de Pedro Álvarez del Pino y de Gregoria Cortés, y esto responde. 

A la quinta pregunta dijo que, la dicha Doña María Gertrudis de Betancourt, fue hija legítima del secretario Lucas Javier de Betancourt y de Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, a los que conoció este testigo y que así mismo ha oído que dicho Secretario era hijo legítimo de Don Francisco de Betancourt y de Doña Margarita Álvarez del Pino, y que por lo que han visto, oído y entendido, ha estado siempre en el conocimiento de que dicho comisario José de Betancourt, y el dicho Don Francisco, eran deudos inmediatos y que varias veces oyó llamarse primos a dicho Comisario, con el secretario Lucas Javier de Betancurt, hijo del dicho Don Francisco, y esto responde. 

A la sexta pregunta dijo que, la dicha Doña Beatriz Domínguez, vino casada de las provincias de Popayán, a esta de Antioquia, y que no puede asegurar donde fue nacida, pero qué es cierto que [es] persona noble, honrada, y virtuosa, y cómo 

Folio 514r.

 (Continuación de la declaración de Don Manuel León de Zuloaga)

tal fue en esta Provincia habida, tenida y comúnmente reputada y respetada de todas las personas, y esto responde.

A la séptima pregunta dijo que, mediante a que estas partes son descendientes legítimos por línea recta de los sujetos contenidos en la pregunta, que no ofrece duda el que les competen todos los papeles y armas que pertenecientes a los dichos sus ascendientes, y responde.

A la octava pregunta dijo que, así estas partes, como todas sus ascendientes por todas líneas han sido conocidos hijosdalgos notorios y que como tales han sido habidos, tenidos, y comúnmente reputados limpios de toda mala raza, de negros, judíos, herejes, moros, nuevamente convertidos, ni penitenciados, y que como limpios de toda mácula han procedido honrada y virtuosamente haciéndose de todas estas personas grande estimación y precio de todas las personas principales de esta provincia, y que en esta atención los han ocupado en los oficios de la república donde han estado como de escribano y jueces ordinarios, oficios que sólo se dan en estas partes a los vecinos más nobles y principales de ella,s y no a los que no sean muy conocidos, y esto responde. 

A la novena pregunta dijo que, se remite a lo dicho en la antecedente y satisfaciendo la última dijo que, todo lo que lleva dicho y declarado es público y notorio, pública voz y fama, la verdad y lo que sabe so cargo del juramento que hecho tiene en el que se afirmó y ratificó, siéndole leída está su declaración, dijo ser de edad de cuarenta y seis años poco más o menos.

Generales no le tocan, y lo firmó conmigo y testigos por falta de escribano. 

José Ignacio Duque de Estrada. 

Manuel José León de Zuloaga 

Testigos: José de Orozco, e Isidro Pineda. 

Marinilla, 1 de octubre de 1749. Declaración del capitán Don Ignacio de Villa.

 En dicho Valle, dicho día, mes y año, ante mí, dicho Juez Don 

Folio 514v.

 (Continuación de la declaración del capitán Don Ignacio de Villa)

José Gómez de Castro, para está mi información presentó por testigo al Capitán Don Ignacio de Villa, de quién por ante testigos, por falta de escribano, recibió juramento que lo hizo por Dios Nuestro Señor y una señal de Cruz, conforme a derecho, so cuyo cargo ofreció decir verdad en lo que supiere y le fuere preguntado, y siéndolo al tenor del interrogatorio presentado dijo a la primera pregunta que, tiene pleno conocimiento de los sujetos que en ella se nominan, y responde. 

La segunda dijo que, sabe que Don José, Don Javier, y don Antonio Gómez de Castro, son hijos legítimos de Bernardo Gómez de Castro y de Doña María Gertrudis de Betancourt, y responde. 

A la tercera pregunta dijo que, sabe que dicho Bernardo Gómez, fue hijo legítimo del sargento Cristóbal Gómez y de Doña María Álvarez del Pino, a quienes conoció y que, aunque no conoció a Cristóbal Gómez, padre de dicho Sargento, tuvo noticia que era persona ilustre y que no sabe más de la pregunta, y responde. 

A la cuarta pregunta dijo que, la dicha Doña María Álvarez. fue hija legítima de Pedro Álvarez del Pino y de Doña Gregoria Arcos Cortés, y responde. 

A la quinta pregunta dijo que, dicha Doña María Gertrudis de Betancurt, era hija legítima del secretario Lucas Javier de Betancourt y de Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, y dicho Secretario fue hijo de don Francisco de Betancourt y doña Margarita Álvarez del Pino, y añade que siempre ha oído de público y notorio que dicho Don Francisco de Betancourt, era deudo del comisario José de Betancourt, muy inmediato de un mismo tronco y casa, y responde. 

A la sexta pregunta, que no sabe donde fue nacida la dicha Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, 

pero que si la conoció en la villa de Medellín en donde siempre fue 

Folio 515r.

 (Continuación de la declaración del capitán Don Ignacio de Villa)

habida, tenida y reputada por mujer noble y principal, estimándose como tal señora y responde.

A la séptima pregunta dijo que, es cierto que las partes que lo han presentado como descendientes de Cristóbal Gómez, de Francisco de Betancourt, de Pedro Álvarez del Pino, y de Doña Gregoria de los Arcos Cortés, son legítimos acreedores a los papeles armas y genealogías que a cada uno de los contenidos le pertenecía, por ser estas partes descendientes, y responde.

A la octava pregunta dijo que, si estás partes que lo han presentado, como todos sus ascendientes ya mencionados han sido y son hijosdalgo notorios, limpios de toda mala raza, de negros, judíos, herejes, nuevamente convertidos, y que no han sido afrentados ni castigados por el Santo Oficio, ni han incurrido en nota que desdiga de su hidalguía, y responde.

A la novena pregunta dijo que, así las partes que lo presentan como sus ascendientes han obtenido en los lugares de la provincia los oficios honoríficos de república, los que solo se dan a los notorios hijosdalgo, y esto responde.

A la décima pregunta dijo que, todo lo que lleva dicho y declarado es público y notorio, pública voz y fama, la verdad y lo que sabe so cargo de su juramento que hecho tiene, en el que se afirmó y ratificó, siéndole leída esta su declaración, dijo ser de edad de sesenta años poco más o menos. [Las] Generales de la ley no le tocan, y lo firmó conmigo y testigos por falta de escribano. 

José Ignacio Duque de Estrada 

Ignacio de Villa. 

Testigos: Isidro Pineda, y Nicolás Ignacio de Rivera

Folio 515v.

1 de octubre de 1749, José Ignacio Duque de Estrada, alcalde ordinario del valle del Señor San José de la Marinilla, da por vista la información antecedente:

En atención a que la parte tiene dicho no presenta más testigos por ser los que tiene presentados de mayor excepción, en esta virtud debía de aprobar y apruebo la dicha información en cuanto puedo y a lugar por derecho devolviéndose el original como lo tiene pedido, para que use de su derecho cuanto le convenga. Y para que conste y que se le entregaron dichos instrumentos lo firma la parte conmigo, y testigos por falta de escribano, en el dicho Valle, día, mes y año. 

José Ignacio Duque de Estrada.

José Gómez de Castro. 

Testigos: Isidro Pineda, y Nicolás Ignacio de Rivera. 

Certificación del capitán Miguel Gutiérrez de Lara alcalde ordinario de Rionegro: 

Yo, el capitán Miguel Gutiérrez de Lara, alcalde ordinario de estos Valles del Rionegro, jurisdicción de la ciudad de Antioquia, certificó en la manera que puedo y debo, a los señores que la presente vieren, como el Señor Don José Ignacio Duque de Estrada, de quien parece autorizada la información antecedente, fue en el año pasado de setecientos cuarenta y nueve y es actual en este de cincuenta, tal alcalde ordinario, como se nombra y como tal a todos los instrumentos que ante dichos han pasado y pasan, se les ha dado y da entera fe y crédito judicial y extrajudicialmente, por ser como es fiel legal y de toda confianza, todo lo que me consta por hallarse la jurisdicción de dicho Señor tan inmediata a la mía, como que la divide el Rionegro y para que conste y a pedimento in voce de Don José Gómez de

Folio 516r.

 (Continuación de la certificación del capitán Miguel Gutiérrez de Lara)

de Castro, doy la presente, certifico y firmo en este sitio y valle del señor San Nicolás el Magno de Rionegro en cinco de febrero de mil setecientos cincuenta años, con testigos por falta de escribano. 

Miguel Gutiérrez. 

Testigos: Juan Prudencio de Marulanda, y Juan de Dios Morales y Silva. 

9 de febrero de 1750, Llanogrande, jurisdicción de la ciudad de Arma. Certificación de Don Lorenzo de Molina y Toledo alcalde ordinario de Santiago de Arma:

Yo, Don Lorenzo de Molina y Toledo, alcalde ordinario de la ciudad de Santiago de Arma, certifico en la manera que puedo y debo a los señores que la presente vieren, como el Señor Don José Ignacio Duque de Estrada, de quien parece autorizada la información antecedente, es tal alcalde ordinario del valle de la Marinilla, jurisdicción de la ciudad de Los Remedios, como se nombra, y que a los instrumentos que ante dicho Señor han pasado desde el año próximo pasado de setecientos cuarenta y nueve, hasta el presente de cincuenta, en que todavía ejerce el tal empleo de alcalde ordinario, se les ha dado y da entera fe y crédito judicial y extrajudicialmente como hechos ante juez competente, fiel, legal y de toda confianza, y así mismo certifico que el señor capitán Don Miguel Gutiérrez de Lara, de quién se halla la certificación antes de esta, es tal alcalde ordinario de los valles del Rionegro, jurisdicción de la ciudad de Antioquia, todo lo que me consta por hallarse las jurisdicciones de los dos señores jueces mencionados tan inmediatas a la mía, como que las dividen el río Negro y el río de Pereira, y las firmas que se hallan de los referidos, son suyas, según que las conozco bien, he visto en varios requerimientos que se ofrecen y cartas que corren tanto misivas en negocios particulares como de justicia, y para que conste y a pedimento in voce de Don José Gómez de

Folio 516v.

 (Continuación de la certificación de Don Lorenzo de Molina y Toledo alcalde ordinario de Santiago de Arma)

Castro, como interesado en la citada información, doy la presente certifico y firmo en Llanogrande jurisdicción de la ciudad de Arma, en nueve de febrero de mil setecientos y cincuenta años, con testigos por falta de escribano público y Real. 

Lorenzo de Molina. 

Testigo: Ignacio Narciso de Isasi. 

Testigo: José Domingo de Isasi. 

Petición: 

José Gómez de Castro, vecino del valle del señor San José de la Marinilla, parezco ante Vuestra Merced, conforme a derecho y digo que, se ha de servir y se lo suplico que se sirva de darme la certificación conforme del interrogatorio siguiente. 

Primeramente, certifique si tiene conocimiento de mi persona y de la de Antonio Gómez de Castro, mi hermano, si somos hijos legítimos habidos bajo del legítimo matrimonio de Don Bernardo Gómez de Castro y de Doña María Gertrudis Melian de Betancourt, certifique. 

Ítem, sí dicho Bernardo Gómez de Castro, fue hijo legítimo del sargento Cristóbal Gómez de Castro y de Doña María Álvarez del Pino y si dicho Sargento fue hijo legítimo de Cristóbal Gómez de Castro, natural de los reinos de España y de Catharina Marín. 

Ítem,si la dicha Doña María Álvarez del Pino, fue hija legítima de Pedro Álvarez del Pino y de Doña Gregoria Arcos Cortés. 

Ítem, si la dicha Doña María Gertrudis de Betancurt, mujer del referido Bernardo Gómez, nuestro padre, fue hija legítima del secretario Lucas Javier de Betancourt y de Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, y si dicho Lucas Javier de Betancourt fue hijo legítimo de Don Francisco de Betancourt y de Doña Margarita Álvarez del Pino, y si dicho Don Francisco era

Folio 517r.

 (Continuación de la certificación solicitada por Don José Gómez de Castro)

deudo inmediato del comisario José de Betancourt, conocidos por descendientes de un mismo tronco. 

Ítem,si saben de dónde era natural la dicha Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, y si fue conocida en estas provincias por mujer noble y principal. 

Ítem, si por razón de ser Yo, y dicho mi hermano descendientes por línea recta del referido Cristóbal Gómez de Castro, nuestro bisabuelo, nos tocan y pertenecen las informaciones que constan en el cuaderno de papeles de genealogía, que se testimoniaron e hicieron a pedimento de Don Ignacio y Don Nicolás de Cárdenas, vecinos de la villa de Medellín y todos aquellos más papeles que pertenezcan a dicho Cristóbal Gómez de Castro, y así mismo, si nos tocan y competen todos los papeles y armas testimoniadas a pedimento del referido comisario Don José de Betancourt, nuestro legítimo ascendiente, y si en la misma forma nos pertenecen los papeles y demás instrumentos del dicho Pedro Álvarez del Pino, padre de la dicha Doña María Álvarez del Pino, y los pertenecientes a Doña Gregoria de los Arcos Cortés, mujer del dicho Pedro Álvarez del Pino, nuestros legítimos ascendientes, y también si todo lo contenido en este interrogatorio es público y notorio, pública voz y fama, y hecha que sea dicha certificación autorizada en debida forma, suplico a Vuestra Merced, me devuelva original para efectos que me convengan, como también el cuaderno testimoniado de los papeles que pido certifique si nos pertenecen, el que junto con esta

Folio 517v.

 (Continuación de la certificación solicitada por Don José Gómez de Castro a Don Lorenzo de Castrillón Bernaldo de Quiróz alcalde ordinario de Rionegro)

[pre]sento, con la solemnidad necesaria por ser de justicia, la que mediante. A vuestra Merced pido y suplico se sirva de proveer y mandar según y como llevo pedido, de que recibiré Merced con justicia y juro lo necesario etc. 

José Gómez de Castro. 

Rionegro, 26 de marzo de 1751. Certificación otorgada por Don Lorenzo de Castrillón y Bernaldo de Quiróz a Don José Gómez de Castro : 

Por presentada, désele a esta parte la certificación que pide y en su conformidad, Yo Don Lorenzo de Castrillón Bernaldo de Quiroz, alcalde ordinario de este valle del Señor San Nicolás el Magno de Rionegro, jurisdicción de la ciudad de Antioquia, por Su Majestad, certificó en la manera que puedo y ha lugar en derecho, que conozco a José Gómez de Castro y Antonio Gómez de Castro, su hermano, por hijos legítimos de Bernardo Gómez de Castro y de Doña María Gertrudis Milian de Betancourt, y que el dicho Bernardo Gómez, fue hijo legítimo de Cristóbal Gómez de Castro y de Doña María Álvarez de el Pino, y que la dicha Doña María Gertrudis, fue hija legítima de Lucas Javier de Betancourt, escribano que fue del Cabildo de la villa de Medellín, y de Doña María Beatriz Domínguez de San Ciprián, que la dicha tuve noticia era natural de las provincias de arriba y persona noble, que por tal fue estimada y reputada en esta Provincia, como también lo fueron los dichos Bernardo Gómez de Castro, Doña María Gertrudis Melián de Betancourt, y Lucas Javier de Betancourt, Cristóbal Gómez de Castro y doña María Álvarez del Pino, padres y abuelos de los sobre dichos José [y] Antonio Gómez de Castro, y para que lo referido, que es lo que me consta haya lugar donde convenga, doy la presente certificación que firmo con testigos, por defecto de escribano público ni Real en Rionegro a veinte y seis de marzo de 

Folio 518r.

 (Continuación de la certificación otorgada por Don Lorenzo de Castrillón y Bernaldo de Quiróz a Don José Gómez de Castro)

de mil setecientos y cincuenta y un años. 

Lorenzo Castrillón Bernaldo de Quiroz 

Testigos: Juan Antonio López Martínez, y Juan de Dios Morales y Silva. 

Marinilla, 21 de julio de 1753. Certificación de testimonio por Don Manuel José León de Zuloaga alcalde ordinario de Marinilla

Concuerdan estos traslados con las partes de donde se sacaron, con los cuales se corrigió y concertó están ciertos y verdaderos, a que en caso necesario me remito a ellos y en virtud del pedimento que está por cabeza, doy el presente testimonio, que certifico y firmo Yo, Don Manuel José León de Zuloaga, alcalde ordinario en la Marinilla a veinte y uno de julio de mil setecientos cincuenta y tres años, con testigos por falta de escribano, y en 25 hojas con esta. 

Manuel José León de Zuloaga 

Testigos: José de Orozco y Berrío, y José Juan Martínez de Castro 

Rionegro, 27 de julio de 1753. Don Felipe de Villegas y Córdoba alcalde ordinario de Rionegro, da fe que el documento antecedente fue presentado con petición de Don Antonio Gómez de Castro. 

Presentado con petición de Don Antonio Gómez de Castro, ante mí, el Alcalde Ordinario, en Rionegro, a veinte y siete de julio de mil setecientos cincuenta y tres años. 

Villegas. 

Enlaces de Interés:

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Aún sin alzar la voz se puede hablar.

Agradecimientos

A todos los colaboradores en este proyecto por su paciencia, eficacia y ayuda.

Prohibida su reproducción total o parcial sin previa autorización por escrito de su titular. 

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Sobre la autora: 

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CARTA ABIERTA A LA FEDERACIÓN DE COMUNIDADES JUDÍAS DE ESPAÑA

Respetados Señores:

Reciban un cordial saludo.

Todo acto de justicia es motivo de celebración, como lo es la ley 12 de 2015, de 24 de junio, en España, conocida popularmente como la ley de nacionalidad española para los sefardíes, por la cual han sido beneficiadas numerosas familias. No obstante, se observa entre ellas el reconocimiento de la condición de “sefardí” o judío español, concedido a Don Cristóbal Gómez de Castro (mi décimo abuelo) y por extensión a su descendencia ubicada en Antioquia, Colombia, desde el siglo XVII, sin que aún, en círculos de investigadores se encuentren disponibles pruebas concluyentes sobre dicha condición.

Por amor a mis ancestros, como aficionada genealogista e investigadora, he revisado durante años infinidad de documentos notariales y eclesiásticos en varios países, algunos de los cuales han sido enviados a expertos paleógrafos, todo en procura de desvelar la verdad sobre el origen de los Gómez de Castro radicados en Antioquia desde el siglo XVII.

En esta página podrán conocer documentos y transcripciones realizadas por dichos expertos, que demostrarían la insuficiencia de pruebas sobre el origen sefardí de este linaje; es decir que, el Don Cristóbal Gómez de Castro, que testó en Medellín en 1724, casado con Dña. María Álvarez del Pino, hijo legítimo de Don Cristóbal Gómez de Castro y Dña. Catalina Macheo conocida también como (Catalina Machao, Catalina Machas, Catalina Marín, Catalina Mateo, Catalina Mateus, Catalina Matheos), no se sabe si tendría dicha condición.

Por lo anterior, y dado que la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), ha otorgado certificaciones que avalan el origen sefardí a ciertos descendientes de este linaje, sería relevante que la FCJE diera a conocer las pruebas que soportan dichas certificaciones reconociendo el origen sefardí del mencionado Don Cristóbal Gómez de Castro, para retirar cualquier tipo de duda que dichos informes están generando a sus descendientes, como ocurre en mi caso.

Con respeto y sentimientos de admiración,  

Ana María Mejía Alzate de Whiteside

Enlaces de interés:







Enlace externo:

“CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD JUDIA Y AL GOBIERNO DE ESPAÑA.”

Christian Caicedo de la Serna

LINAJE GÓMEZ DE CASTRO. PARTE IV

Con amor

por sus caminos.

Ana María

***

Folio 517r

Deudo inmediato del comisario José de Betancourt, conocidos por descendientes de un mismo tronco.

Ittem, si saben de dónde era natural la dicha Doña Beatriz Domínguez de San Ciprián, y si fue conocida en estas provincias por mujer noble y principal.

Ittem, si por razón de ser Yo, y dicho mi hermano descendientes por línea recta del referido Cristóbal Gómez de Castro, nuestro bisabuelo, nos tocan y pertenecen las informaciones que constan en el cuaderno de papeles de genealogía, que se testimoniaron e hicieron a pedimento de Don Ignacio y Don Nicolás de Cárdenas, vecinos de la villa de Medellín y todos aquellos más papeles que pertenezcan a dicho Cristóbal Gómez de Castro, y así mismo, si nos tocan y competen todos los papeles y armas testimoniadas a pedimento del referido comisario Don José de Betancourt, nuestro legítimo ascendiente, y si en la misma forma nos pertenecen los papeles y demás instrumentos del dicho Pedro Álvarez del Pino, padre de la dicha Doña María Álvarez del Pino, y los pertenecientes a Doña Gregoria de los Arcos Cortés, mujer del dicho Pedro Álvarez del Pino, nuestros legítimos ascendientes, y también si todo lo contenido en este interrogatorio es público y notorio, pública voz y fama, y hecha que sea dicha certificación autorizada en debida forma, suplico a Vuestra Merced, me devuelva original para efectos que me convengan, como también el cuaderno testimoniado de los papeles que pido certifique si nos pertenecen, el que junto con esta

Folio 517v.

[pre]sento, con la solemnidad necesaria por ser de justicia, la que mediante. 

A vuestra Merced pido y suplico se sirva de proveer y mandar según y como llevo pedido, de que recibiré Merced con justicia y juro lo necesario etc.

José Gómez de Castro.

Certificación:

Por presentada, désele a esta parte la certificación que pide y en su conformidad, Yo Don Lorenzo de Castrillón Bernaldo de Quiroz, alcalde ordinario de este valle del Señor San Nicolás el Magno de Rionegro, jurisdicción de la ciudad de Antioquia, por Su Majestad, certificó en la manera que puedo y ha lugar en derecho, que conozco a José Gómez de Castro y Antonio Gómez de Castro, su hermano, por hijos legítimos de Bernardo Gómez de Castro y de Doña María Gertrudis Melián de Betancourt, y que el dicho Bernardo Gómez, fue hijo legítimo de Cristóbal Gómez de Castro y de Doña María Álvarez de el Pino, y que la dicha Doña María Gertrudis, fue hija legítima de Lucas Javier de Betancourt, escribano que fue del Cabildo de la villa de Medellín, y de Doña María Beatriz Domínguez de San Siprián, que la dicha tuve noticia era natural de las provincias de arriba y persona noble, que por tal fue estimada y reputada en esta Provincia, como también lo fueron los dichos Bernardo Gómez de Castro, Doña María Gertrudis Melián de Betancourt, y Lucas Javier de Betancourt, Cristóbal Gómez de Castro y doña María Álvarez del Pino, padres y abuelos de los sobre dichos José [y] Antonio Gómez de Castro, y para que lo referido, que es lo que me consta haya lugar donde convenga, doy la presente certificación que firmo con testigos, por defecto de escribano público ni Real en Rionegro a veinte y seis de marzo de

Folio 518r.

de mil setecientos y cincuenta y un años.

Lorenzo Castrillón Bernaldo de Quiroz

Testigo: Juan Antonio López Martínez

Testigo: Juan de Dios morales y Silva.

Entre renglones= ordenado y= testado= Álvarez del Pino= Bernardo= en= mdo= q=c=a=en=t=r=y Don=a=

S=Vale=

Concuerdan estos traslados con las partes de donde se sacaron, con los cuales se corrigió y concertó están ciertos y verdaderos, a que en caso necesario me remito a ellos y en virtud del pedimento que está por cabeza, doy el presente testimonio, que certifico y firmo Yo, Don Manuel José León de Zuloaga, alcalde ordinario en la Marinilla a veinte y uno de julio de mil setecientos cincuenta y tres años, con testigos por falta de escribano, y en 25 hojas con esta. 

Manuel José León de Zoloaga

[Firmado]

Testigo:José de Orozco y Berrío

[Firmado]

Testigo: José Juan Martínez de Castro

Presentado con petición de Don Antonio Gómez de Castro, ante mí, el Alcalde Ordinario, en Rionegro, a veinte y sietede julio de mil setecientos cincuenta y tres años.

Villegas.

Folio 519r.

Antonio Gómez de Castro, en vista del traslado que se me ha dado de la respuesta de Don Miguel Fernández Vallejo, a los cargos que le tengo hechos, digo que es cierto que la vulgaridad que dice ha [visto] contra Doña Gregoria Cortés, mi bisabuela, no ha damnificado a sus ascendientes, pues en tantos años no ha podido quitar la posesión de la buena fama en que han estado y están y se verifica esto así, y la temeraria impugnación se prueba con no haber habido adicción, reparo, ni dolo, en los matrimonios contraídos por los ascendientes de la dicha mi bisabuela, en las familias nobles y principales de esta Provincia, que era cuando se debiera investigar, y pues no se ha hecho, y se ha dado al mismo tiempo oficios de República a muchos de ellos, queda asentado no tuvo ni tiene fundamento ni efecto la tal presunción y queda reputada por temeraria.

Y atendiendo a que es dicho Don Miguel Fernández Vallejo, no intenta, ni puede justificar de contrario, sobre cedo en mis pedimentos suplicando a Vuestra Merced, se sirva pasar a declarar en justicia por su auto definitivo, no haber lugar contra Doña Gregoria Cortés y sus ascendientes, las palabras sobre que se ha seguido esta causa y por haber sido público su seguimiento, y que no todos pueden saber lo que constará en los autos que se archivan y con esta ocasión pueden quedar algunos

Folio 519v.

Infiriendo lo contrario en perjuicio mío y demás interesados y para qué es ese toda sospecha e inquietud en lo venidero se ha de servir vuestra Merced proveer su auto en vista de los instrumentos que solemnemente presentó en los que hallar a vuestra Merced probado plenamente la legitimidad de mi persona y la de mis hermanos José y Javier Gómez de Castro y por ello el que somos legítimos acreedores a la nobleza e hidalguía de nuestros ascendientes Qué es por parte de Betancourt por la de Melián por la de Álvarez por la del Pino y Cortes cuya genealogía títulos armas y escudos constan en el cuaderno manifestado de ciento sesenta y tres hojas, buscando de la 32 en adelante y en la misma forma en la 43= 54= 55= 83= en cuyas partes citadas hallará Vuestra Merced los claros privilegios y exenciones que gozaron los contenidos, sin lo más que consta a su favor, en el discurso del proceso e informaciones auténticas en él inclusos, como así mismo en las informaciones testimoniadas que presentamos en cuaderno aparte para que se sirva de agregarlo a los autos de esta causa, hallará también justificada nuestra limpieza y nobleza por todos cuatro costados, para que en virtud de ellos nos declare en el grado que nos compete y mande con las penas y apercibimientos que cupieren en justicia, se ponga perpetuo silencio a las voces que han movido esta causa, haciendo se publique su última determinación, en día festivo y después se nos dé por certificación para que se haga la misma diligencia en el valle de San José de la Marinilla que así conviene a Nuestro Derecho y Justicia ella mediante.

A Vuestra Merced pido y suplico, que en vista de los instrumentos que refiero se sirva proveer como llevo pedido y que todo sea

Folio 520r.

lo que proveyere se le haga saber y notifique al dicho Don Miguel Vallejo, sirviendo de mandar se me vuelva el cuaderno de 163 hojas por convenir así a mi derecho que en todo recibiré bien y merced con justicia que pido y juro todo lo necesario en derecho, etc.

Antonio Gómez de Castro

[Firmado]

Por presentada, con el testimonio y cuaderno que se menciona, tráiganse los autos a la vista para proveer lo que sea de Justicia, con citación de las partes. Así lo proveí, mandé y firmé Yo, Don Felipe de Villegas y Córdoba, alcalde ordinario en Rionegro a veinte y siete de julio de mil setecientos cincuenta y tres años, actuando con testigos por defecto de escribano público ni Real.

Felipe de Villegas y Córdoba

[Firmado]

Testigo: Juan de Dios Morales y Silva

[Firmado]

Testigo: Miguel Hurtado de Mendoza

[Firmado]

En dicho Valle, dicho día, mes y año, Yo el alcalde ordinario, cité para lo contenido en el decreto de suso a Don Miguel Fernández Vallejo y a Don Antonio Gómez de Castro, y para que conste lo firmo.

Felipe de Villegas y Córdoba

[Firmado]

Folio 520v.

En el valle del señor San Nicolás el Magno de Rionegro a veinte y siete de julio de mil setecientos cincuenta y tres años, Yo Don Felipe de Villegas y Córdoba, alcalde ordinario por Su Majestad, habiendo visto estos autos obrados a pedimento de Don Antonio Gómez de Castro, contra Don Miguel Fernández Vallejo, sobre lo que dijo acerca de la vulgaridad de Gregoria Cortés, bisabuela del dicho Don Antonio Gómez. Vistos así mismo los papeles presentados por el dicho Don Antonio, y lo representado, dicho y alegado, por una y otra parte, digo que debía de declarar y declaro al dicho Don Miguel Fernandez Vallejo, por libre de la demanda del dicho Don Antonio Gómez de Castro, pagando cada parte las costas que hubiere causado. Y por lo que de dichos autos resulta y por lo que tiene pedido el dicho Don Antonio Gómez de Castro, le debía de amparar y amparo en cuanto puedo y a lugar de derecho, en todos los privilegios y derechos que le pertenecen por el cuaderno de su genealogía que tiene presentado y que mandó se le devuelva original, y así mismo debía de mandar y mandó, que en razón de la vulgaridad expresada no se puede imputar ni imputé, al dicho Don Antonio Gómez de Castro, a sus

Folio 521r.

hermanos, ni descendientes de unos y otros, cosa contraria a la legitimidad y buena calidad de la dicha Gregoria Cortés, que extensivamente consta del testimonio presentado, que por ser hija legítima del capitán Alonso Cortés, y de Isabel Rodríguez, vecinos principales de la ciudad de Antioquia, de toda honra y estimación, pena al que lo contrario hiciere de que será castigado conforme a derecho, y para su resguardo desele testimonio de este auto, y obre lo que haya lugar en derecho, notificado a los sobre dichos, y por él, con fuerza de definitivo, así lo proveí, mandé y firmá, actuando con testigos por defecto de escribano.

Felipe de Villegas y Córdoba

[Firmado]

Testigo: José Ruiz

[Firmado]

Testigo: Juan de Dios Morales y Silva

[Firmado]

Folio 521v.

En dicho Valle, dicho día, mes y año, Yo el Alcalde Ordinario, hice saber y notifiqué el auto antecedente a Don Miguel Fernández Vallejo, en su persona, y para que conste lo firmo.

Felipe Villegas y Córdoba

[Firmado]

En dicho Valle, dicho día, mes y año, Yo el Alcalde Ordinario, hice saber y notifiqué el auto antecedente a Don Antonio Gómez de Castro, en su persona, y para que conste lo firmo.

Felipe Villegas y Córdoba

[Firmado]

Importan estas costas, seis pesos y […] de oro en polvo, los tres pesos que debe pagar Don Miguel Fernández Vallejo, y los tres pesos Don Antonio Gómez de Castro, de dos presentaciones de autos, cuatro decretos, una declaración, dos autos, y el definitivo, seis notificaciones, y diez firmas enteras, siete medias, y la del auto definitivo, que vale un peso de a veinte; y para que conste lo firmo Yo, el Alcalde Ordinario, en dicho Valle, dicho día, mes y año. 

Entre renglones Vm, Emndo, seis, […], tres.

Villegas.

[….]

Arbelaiz

[Firmado]

Enlaces de Interés:

***

Enlaces de Interés:

***

A mis abuelas

Dña. Beatriz Domínguez de San Siprián.

Dña. Gregoria de los Arcos Cortés.

Dña. María Álvarez del Pino.

Dña. María Gertrudis Melián de Betancourt e Isabel Rodríguez.

y abuelos

D. Antonio Gómez de Castro.

D. Bernardo Gómez de Castro.

D. Alonso Cortés (Capitán).

D. Cristóbal Gómez de Castro.

D. Felipe de Villegas y Córdoba.

D. José Gómez de Castro.

D. Lucas Javier de Betancourt y D. Pedro Álvarez del Pino.

***

Agradecimientos

A todos los colaboraciones en este proyecto por su paciencia, eficacia y ayuda.

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SÍNTESIS AL LINAJE GÓMEZ DE CASTRO I

En memoria de mis séptimos abuelos por linea materna:

Juan Antonio Gómez Betancourt y María Jiménez Fajardo

Pedro José Gómez Betancourt y Lucía Jiménez Fajardo.

Folio 476r. 

Proceso entre Don Antonio Gómez y Don Miguel Vallejo, ante Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico.

(Numerado con el # 1326). 

Don Antonio Gómez de Castro, solicita al Juez se le compulsen copias de los autos que en ese juzgado se han seguido a su solicitud, contra el Doctor Don José Miguel de Montoya (Cura).

El Juez acusa recibo de la solicitud de Don Antonio Gómez de Castro, e interpone su autoridad y decreto judicial para que el notario entregue copia de los autos solicitados.  

El 8 de mayo de 1753, el notario Agustín de Cárdenas, da fe que el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Cura Vicario Juez Recolector de los Valles de Rionegro, firmó y proveyó el decreto respectivo.

Folio 476v

Copia del auto solicitado por Don Antonio Gómez de Castro:

Petición: 

Señor Vicario Juez Eclesiástico. 

José Gómez de Castro, Vecino de este Valle del Señor San José de la Marinilla, ante Vuestra Merced parezco conforme a derecho y digo, que se ha de servir y se lo suplico, de hacer comparecer en su juzgado al doctor Don José Miguel de Montoya, y que bajó de juramento diga sí yo y mis demás hermanos somos descendientes de indios, negros, o mulatos, u de otra baja esfera, y de dónde, o por qué línea?  O sí lo ha oído decir, diga a quiénes y en presencia de cuántas personas? Y hecha la dicha declaración, suplico se me devuelva original para efecto que me convenga, para lo que, A Vuestra Merced pido y suplico se sirva de proveer y mandar, según como llevo pedido, que en ello recibiré Bien y Merced con Justicia que pido, para lo que imploro su noble oficio, y juro lo necesario en derecho etc. 

José Gómez de Castro   

Decreto: 

El Juez da por presentada la copia del auto, decreta que el Doctor Don José Miguel de Montoya, diga lo que sabe o ha oído según se pregunta en el documento antecedente. En el Valle de Rionegro, a 19 de agosto de 1752.

Don Melchor Gutiérrez de Lara, Cura Vicario y Juez Eclesiástico, con testigos por ausencia del notario da fe que el documento fue expedido en el Valle de Rionegro, el 19 de agosto de 1752 y ordena se devuelva como se pide. 

Testigos: José Ruiz, y Pedro de Orozco. 

Folio 477r. 

Declaración del Doctor Don Miguel de Montoya: 

En San Nicolás de  Rionegro, dicho día, mes, y año, para la declaración pedida, pareció presente el Doctor Don José Miguel de Montoya, de quién recibí juramento que lo hizo por ante testigos, y en forma de derecho in verbo sacerdotis tacto pectore. Prometió decir verdad en lo que supiere, y le fuere preguntado. Y siéndolo según el escrito presentado; dijo a lo primero, que no sabe que el que lo presenta, como ni sus hermanos, sean indios, negros, o mulatos, ni de otra baja esfera, que antes sí, los ha tenido y reputado por ser de buen linaje. A lo que se pregunta de si lo ha oído decir; dice, que no ha oído a persona alguna, el que sean indios, negros, ni mulatos. Que sólo sí, hablando con Don Miguel Fernández Vallejo, acerca del casamiento que tenía propalado Francisco Alario Vallejo, su hijo,  con hija de Don Javier Gómez, le dijo el dicho Don Miguel Vallejo, en presencia de Carlos Osorio, que no gustaba el que se efectuase tal casamiento. Lo primero, por ser muy moderno su hijo, lo segundo, por pobre, y lo tercero, porque no corrían iguales, por la vulgaridad que había oído acerca de una de las ascendientes del expresado Don Javier Gómez. Y que esto y no otra cosa, es lo que sabe, y la verdad, so cargo del juramento que hecho tiene, en que se afirmó, y ratificó, siéndole leída esta su declaración. Generales   

Folio 477v. 

(Continúa la declaración del Doctor Don Miguel de Montoya) 

de la Ley no le tocan, y lo firmó conmigo, y testigos por la ausencia del notario. 

Doctor Melchor Gutiérrez de Lara. 

Doctor José Miguel de Montoya. 

Testigos: José Ruiz, y Pedro de Orozco 

Presentación: 

La declaración anterior es presentada ante el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara  Vicario Juez Eclesiástico, con petición de Don Antonio Gómez. 

Rionegro 13 de febrero de 1753.  

(El siguiente es otro auto que presenta Don Antonio Gómez de Castro, ante el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico)

Petición: 

Don Antonio Gómez de Castro, solicita a José de Orozco Berrío, Alcalde Ordinario del Valle del Señor San José de la Marinilla, que haga comparecer en su juzgado a Carlos Osorio (quien se encuentra en el lugar), Y que bajo de juramento en forma de derecho diga:

 Si es cierto que Don Miguel Vallejo, dijo en su presencia, y en la del Doctor Don José Miguel de Montoya, que no gustaba el que su hijo Francisco Vallejo, se casase con una hija de Javier Gómez, mi hermano, porque no corrían iguales por la vulgaridad que había oído, acerca de una de las ascendientes de dicho mi hermano.  

Diga, cuál de las ascendientes fue la que mencionó, y qué más razones precedieron sobre este asunto, y hecha que sea su declaración, suplico se me devuelva original para efectos que me convengan, que para ello [juro]. 

Folio 478r. 

Decreto del 11 de noviembre de 1752

José de Orozco Berrío, Alcalde Ordinario del Valle del Señor San José de la Marinilla, da por presentada la petición anterior. 

Y mediante a que se halla el día de hoy en este sitio Carlos Osorio, parezca ante mí y bajo de juramento declare al tenor del pedimento de esta parte; Y hecho, vuélvasele original para que use de su derecho.

José de Orozco Berrío 

Testigos: Juan Andrés Marín, y Nicolás Mejía Gutiérrez. 

Declaración de Carlos Osorio: 

En dicho Valle, dicho día, mes, y año, Yo dicho Alcalde, en cumplimiento de lo proveído, hice comparecer ante mí a Carlos Osorio, residente en este dicho Valle, de quien en presencia de testigos por defecto de escribano, recibí juramento que lo hizo por Dios y a la cruz, conforme a derecho, so cuyo cargo, prometió decir verdad en lo que supiere, y le fuere preguntado. Y siéndolo al tenor del escrito de la parte que se les leyó, dijo que se halló presente al tiempo que se le profirieron las palabras que se le preguntan, caso que se hubieran dicho por Don Miguel Vallejo, ni qué tal cosa ha oído a persona alguna, antes lo contrario ha sabido, y entendido ser personas nobles sin mácula alguna. Que esta es la verdad en cargo 

Folio 478v. 

(Continuación de la declaración de Carlos Osorio)

del Juramento que hecho tiene, en que se afirma, y ratifica, siéndole leída esta su declaración, dijo ser de cuarenta años de edad, poco más o menos, y que aunque es su tío carnal Don Miguel Vallejo, no por eso ha faltado a la verdad, y lo firmó conmigo y testigos por el defecto dicho de escribano, y así lo certifico. 

José de Orozco Berrío. (Alcalde Ordinario del Valle del Señor San José de la Marinilla)

Carlos Osorio. 

Testigos: Juan Ventura Giraldo, y Bernardo de Agudelo. 

Presentación: 

El 13 de febrero de 1753, el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara  Vicario Juez Eclesiástico, certifica la presentación del documento antecedente por petición de  Don Antonio Gómez. 

Petición de Don Antonio Gómez de Castro al Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico.

Señor Vicario y juez eclesiástico. 

Antonio Gómez de Castro, vecino del Valle del Señor San José de la Marinilla, ante Vuestra Merced parezco en el grado que más haya lugar en derecho, y al mío, y de mis hermanos convenga. Y digo que en tiempos pasados trató de casarse Francisco Alario Vallejo (hijo legítimo de Don Miguel Vallejo), con una hija legítima de Javier Gómez de Castro, mi hermano, ya difunto, de lo que  resultó llegar a mi noticia de haberse proferido entre el Doctor Don José Miguel de Montoya, y Don Miguel Vallejo, algunas razones infamatorias, contra el crédito, y calidad de dicho mi hermano; y por qué esta acción pertenece igualmente, a cada uno de nos, se personó José Gómez de Castro 

Folio 479r. 

(Continuación de la petición de Don Antonio Gómez de Castro al Vicario Juez Eclesiástico)

mi hermano, y pidió ante Vuestra Merced se le recibiese declaración ha dicho Doctor Montoya, por interrogación de preguntas. Y con efecto se hizo, y devolvió original. Y en seguimiento de nuestro derecho pedí ante juez competente la declaración de Carlos Osorio, como testigo citado en la del referido Doctor, y habiendo este, en fuerza del juramento, consta de su declaración, dicho, que no se halló presente al tiempo que se profirieron las razones expresadas en la citada declaración del dicho Doctor. Me parece queda convicto en la deposición temeraria dicho doctor, y obligado a justificarlas o a satisfacer con información bastante no ser actor, ni cómplice en la tal calumnia sindicada por sus mismas palabras, contra una de nuestras ascendientes. Para cuya inteligencia, y de la justicia que nos asiste presento solemnemente dichas dos declaraciones, suplicando a Vuestra Merced las haya por presentadas, y mandar al referido Don José Miguel de Montoya, justifique la deposición infamatoria que tiene lugar, lo primero, porque esta deposición es gravosa, y se funda sólo en las voces vociferadas, y oídas por esta parte confesante; lo segundo, por que  el testigo que citó, en su declaración dijo de contrario, y se debe presumir dirá el otro lo mismo, porque lo que le compete a esta parte, o probar la desigualdad. 

Folio 479v. 

(Continuación de la petición de Don Antonio Gómez de Castro al Vicario Juez Eclesiástico)

de la una de nuestras ascendientes, o probar que el dicho Don Miguel Vallejo, es el impostor, para que en virtud de esta probanza podamos repetir nuestro derecho, contra el expresado Vallejo, mediante lo cual A Vuestra Merced pido y suplico haya por presentadas las dichas declaraciones que llevo referidas, y en lo demás se sirva de mandar como llevo pedido, en que recibiré Merced con Justicia que pido, protestó costas, y costos y juro lo necesario en derecho etc. Otro sí, suplico a vuestra Merced que finalizada esta causa me devuelva original para en guarda de mi derecho, pido ut supra. 

Antonio Gómez de Castro. 

Decreto de 13 de febrero de 1753

El Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, da por presentada la anterior con las declaraciones del Doctor Don José Miguel de Montoya, y decreta se pruebe según pide Don Antonio Gómez de Castro, y que se le haga saber. 

Notificación al Doctor Don Miguel de Montoya: 

En dicho Valle, dicho día, mes, y año, hice saber el decreto de suso, al Doctor Don Miguel de Montoya, en su persona quien dice está pronto a dar la prueba que se le manda; pero por cuanto el autor de su dicho, que es Don Miguel Vallejo, se halla ausente, en sus minas de Santo Domingo, suplica se le dé el término necesario para ocurrir ante el dicho Don Miguel, para que se verifique lo declarado por dicho Doctor, quién lo firma conmigo.

Folio 480r. 

(Continuación de la notificación al Doctor Don Miguel de Montoya)

Doctor Gutiérrez. 

Doctor José Miguel de Montoya. 

Notificación del 16 de febrero de 1753, a Don Antonio Gómez de Castro, por parte del Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico: 

Yo el notario, notifiqué e hice saber el decreto antecedente a Don Antonio Gómez, en su persona y para que conste lo firma conmigo. 

Antonio Gómez de Castro. Agustín de Cárdenas. 

Auto de 27 de marzo de 1753, del Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico,  para que se muestre a Don Antonio Gómez de Castro,  la notificación que remitió el Doctor Don José Miguel de Montoya. 

En San Nicolás del Rionegro, en veinte y siete de marzo de mil setecientos cincuenta y tres años, el señor don Melchor Gutiérrez de Lara, Cura Vicario, Juez Eclesiástico de estos Valles, dijo Su Merced, que por cuanto Don José Montoya, compareció en este juzgado haciendo manifestación de una declaración extrajudicial, que de los minerales de Santo Domingo le remitió el Doctor Don José Miguel de Montoya, su hijo, para que la presentase, a causa de hallarse dicho Doctor enfermo, en dichos minerales. Y por cumplir con, lo por Su Merced mandado, temeroso no se le pase el término concedido. Y respecto a venir dicha declaración extrajudicial firmada de Don Miguel Fernández Vallejo, manda Su Merced el Señor Vicario, se le dé vista de ella a Don Antonio Gómez de Castro, para que diga lo que le convenga. Y por este, así lo proveyó, mandó, y firmó por ante mí el presente Notario. 

Doctor Melchor Gutiérrez de Lara. 

Ante mí, Agustín de Cárdenas, Notario Eclesiástico. 

Folio 480v. 

Notificación a las partes: 

En dicho día, mes, y año, Yo el notario, en presencia del Señor Vicario, hice saber el auto antecedente, y di vista de la declaración extrajudicial de Don Miguel Vallejo, a Don Antonio Gómez de Castro, y en su persona, y para que conste lo rubrico. 

Cárdenas. 

Declaración extrajudicial de Don Miguel Fernández Vallejo: 

Digo Yo, Don Miguel Fernández Vallejo, que en orden al pedimento que se ha hecho por Don Antonio, y Don José Gómez de Castro, contra el Señor Doctor Don José Miguel de Montoya. Y digo que hablando sobre un casamiento de un hijo mío con una señora, hija de Don Javier Gómez de Castro, preguntándome en que había parado? respondí que nada, hasta lo presente, porque lo uno, estaba el dicho mi hijo muy criatura, para tal estado; lo otro, por el poco o ningún dote que se le ofrecía. Porque los que me lo proponían, lo primero era anteponerme el poco dote que se le daba, para poder mi hijo mantener una señora, y él de su parte no tener cosa alguna, ni yo por lo presente poderle dar nada por mis crecidos empeños, como es público; como también por la vulgaridad de una de las ascendientes de dichos señores, la cual no sé si es cierto, o no, como ni tampoco, el que se ha dicho mío, porque los he tenido por Hidalgos, y Caballeros, y Amigos, y sólo haber procedido en la parla de oídas. Y ésta  

Folio 481r. 

(Continuación de la declaración extrajudicial de Don Miguel Fernández Vallejo)

es la verdad, y no otra cosa, y por ser la verdad, la firmo hoy día veinte de marzo de este año de mil setecientos cincuenta y tres años.  

Miguel Fernández Vallejo. 

Presentación: 

La anterior declaración fue presentada ante el Doctor Don Melchor Gutiérrez por mano de Don José Montoya, de lo cual da fe Agustín de Cárdenas, Notario Eclesiástico.

Petición de Don Antonio Gómez de Castro, al Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario  Juez Eclesiástico

Señor Vicario y Juez Eclesiástico. 

Antonio Gómez de Castro, vecino del Valle del Señor San José de la Marinilla, a la vista que por Vuestra Merced se me dio declaración trasjudicial (sic), presentada por Don José Montoya, en nombre del Doctor Don José Miguel de Montoya, contra quién tengo puesta demandas. En el grado que más haya lugar en derecho, parezco, y digo, que dicho Doctor no ha cumplido, con lo por Vuestra Merced mandado, que fue justificase, según mi pedimento, lo que no se verifica por dicha declaración. Lo uno, por no venir con la cláusula juratoria, ni firmada de testigos, y lo otro, porque, aunque tuviera las condiciones dichas, todavía no hacía plena probanza en juicio, la que debe dar en el juzgado de Vuestra Merced, para quedar exonerado, de lo que es indicado por su declaración, por lo que vuelvo a reiterar mi pedimento, suplicándole se sirva de compeler, al enunciado Doctor, de que, o satisfaga la desigualdad de la una  

Folio 481v. 

(Continuación de la petición de Don Antonio Gómez de Castro al Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico)

de mis ascendientes, o justifique el dicho Don Miguel Vallejo, de manera que haga fe, y probanza plena, para poder yo, parecer en juicio, en defensa de mi honor, y calidad mía, y de innumerable parentela ilustre que tengo, así, por consanguinidad, como por afinidad, mediante lo cual: A Vuestra Merced pido y suplico se sirva de proveer, y mandar según, y como llevo pedido, en que recibiré Merced conforme a Justicia que pido, y juró en derecho etcétera.

Antonio Gómez de Castro.  

Decreto de 25 de abril de 1753

El Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, da por presentada la petición antecedente y decreta que el  Doctor  Don  José Miguel de Montoya, dé plena justificación como lo pide Don Antonio Gómez de Castro, y ordena se les haga saber a las partes. 

El 25 de abril de 1753, Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, da fe del decreto antecedente.

El 25 de abril de 1753, Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, da fe de haber notificado y hecho saber el dicho decreto al Doctor Don Miguel de Montoya, y para que conste, ambos lo firman.  

Doctor José Miguel de Montoya. Agustín de Cárdenas. 

El 25 de abril de 1753, el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico, hace saber el mencionado decreto a Don Antonio Gómez de Castro, por ausencia del Notario.

Notificación del Doctor Don José Miguel de Montoya al Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico. 

Señor Vicario. 

El Doctor Don José Miguel de Montoya, presbítero de este domicilio, en la demanda que 

Folio 482r. 

(Continuación de la notificación del Doctor Don José Miguel de Montoya al Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico)

contra mí sigue Don Antonio Gómez,  vecino de la Marinilla, digo, que para justificación de mí [petición], remití a Vuestra Merced una carta de Don Miguel Fernández Vallejo, en que consta confesado lo mismo que yo dije, y no habiendo quedado libre con dicha carta por faltarle la solemnidad de testigos, se ha de servir Vuestra Merced el tomar su juramento, a Don José Antonio de Hoyos, y a Salvador de Eneas, y que debajo de él, digan, después de las generales; el primero, sí el tiempo que se trató el casamiento, le oyó dar estas mismas causales para repugnarlo; el segundo, sí trajo dicha carta, y oyó leer su contenido en presencia del dicho Don Miguel Fernández Vallejo, y sí se la vio escribir al mismo; y que a mayor abundamiento ante el presente Notario y testigos se compruebe la firma del dicho Don Miguel, atento a que en la causa mortuoria de su padre a lo menos, no faltará muchas firmas, y que todo se haga sin remitirme a otros tribunales, no sólo por la general de estar radicada la causa ante Vuestra Merced, sino por ser yo en ella el reo, y no deber comparecer como tal en otro, sino probar mis excepciones, en el mismo en qué debo ser condenado o libre, y porque dicha comprobación es el último remedio del derecho para convencer la unidad 

Folio 482v. 

(Continuación de la notificación del Doctor Don José Miguel de Montoya al Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico)

de las firmas, suplico a Vuestra Merced que saliendo dicha comprobación como la espero, se sirva declararme libre en esta demanda, y remitir a la parte que pida dónde, y contra quién le convenga, por ser así de Justicia que mediante A Vuestra Merced, pido y suplico se sirva de mandar como llevo pedido, que en ello recibiré Merced con Justicia, y juro lo necesario etc. 

Doctor José Miguel de Montoya. 

Decreto de 2 de mayo de 1753 

Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, da fe que el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, da por presentada la petición antecedente y decreta

sin embargo de que se debe extrañar la remesa que consta del escrito, a otros tribunales, pues no sé hallará en estos autos, diligencia que lo compruebe; admítase la información que ofrece esta parte, para la que presentará sus testigos, y la causa mortuoria que dice el escrito para la comprobación de la firma de Don Miguel Fernández Vallejo, que pide, y que sea con citación a Don Antonio Gómez de Castro. 

Doctor Gutiérrez. 

Notificación de 5 de mayo de 1753 

Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, da fe que notificó e hizo conocer el decreto antecedente al Doctor Don José Miguel de Montoya, en su persona, ambos firman. 

Folio 483r. 

Notificación, citación del 5 de mayo de 1753 

Por ausencia del Notario, el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, notifica y hace saber a Don Antonio Gómez de Castro, el decreto y escrito antecedente, ambos lo firman.

Declaración de Don Antonio de Hoyos, ante Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico y el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara, de 7 de mayo de 1753

En este sitio del Señor San Nicolás el Magno del Rionegro, en siete de mayo de setecientos cincuenta y tres años, ante Su Merced el señor Vicario, compareció Don José Antonio de Hoyos, testigo presentado por el doctor Don José Miguel de Montoya, Y a quién por ante mí el presente Notario se le recibió juramento, que lo hizo por Dios Nuestro Señor, y una señal de Cruz, ofreció decir verdad en lo que supiere y fuere preguntado, y habiéndole leído el escrito presentado, dijo que hallándose este declarante un día, en la mina del Saltillo en unos minerales de Santo Domingo, en la casa de Don Miguel Fernández Vallejo, estando el doctor Don José Miguel de Montoya, escribiendo una carta que respondía dicho Don Miguel, a Don Pedro Villegas, que le había escrito que sólo esperaban su consentimiento para que su hijo casase con hija de Don Javier Gómez, le oyó el que declara, al dicho Don Miguel, no gustaba  

Folio 483v. 

(Continuación de la declaración de Don Antonio de Hoyos)

del casamiento de su hijo, con la dicha, por las causales de niño,  de poca  dote,  y también  por la vulgaridad de unas de las ascendientes de dicho Gómez; en lo que después a solas con el declarante se afirmó dicho Don Miguel, cómo preguntándole o tomándole parecer. Y puesto de manifiesto a dicho declarante, la declaración extrajudicial hecha por el expresado Don Miguel Vallejo, y preguntándole si conoce la firma, y letra; dijo que, tanto la letra, como la firma y rúbrica, parece ser la misma que acostumbra dicho Don Miguel Vallejo, por cuanto la ha visto en varias ocasiones, y tiene en su poder cartas del sobredicho Vallejo. Y que esto que lleva dicho y declarado, es lo que sabe en el asunto, y la verdad so cargo del juramento que hecho tiene, en que se afirmó, y ratificó, siéndole leída está su declaración, dijo ser de edad de veinte y cuatro años poco más o menos, y que aunque tiene parentesco afines con el que  lo presenta  en segundo grado, no ha faltado a la verdad, y lo firma con su Merced el Señor Vicario, por ante mí el presente Notario que así lo certifico. 

Don Melchor Gutiérrez de Lara. 

José Antonio de Hoyos. 

Ante mí, Agustín de Cárdenas, Notario Eclesiástico.

Folio 484r. 

Declaración de 7 de mayo de 1753, de Salvador de Eneas, ante Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, y el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara.

dijo que, hallándose el que declara en la mina del Saltillo de los minerales de  Santo Domingo, en la casa de Don Miguel Vallejo, al otro día del Señor San José, vio escribir al dicho Don Miguel, una declaración extrajudicial, que él mismo le leyó al que declara, y contenía las mismas voces y palabras que ahora en ella reconoce escritas, y que juntamente, en presencia de dicho Don Miguel, le leyó y específicó el Doctor Don José Miguel de Montoya, a cuya súplica, y de dicho Don Miguel, la condujo el declarante a manos de Don José Montoya, para que corriese a las de Su Merced el Señor Vicario, quien habiéndolas puesto de manifiesto al que declara la dicha declaración extrajudicial, dijo ser la misma que vio escribir al dicho Don Miguel y que la leyeron como lleva dicho 

Folio 484v. 

(Continuación de la declaración de Salvador de Eneas)

y su contenido el mismo que tiene declarado, y que tiene perfecto conocimiento de firma y letra de dicho Don Miguel, por haberla visto varias veces y recibido cartas suyas que tiene en su poder. Y que esto es lo que sabe y la verdad so cargo del juramento que hecho tiene, en que se afirmó, y ratificó, siéndole leída está su declaración, dijo ser de edad de sesenta años poco más o menos, que no le tocan generales de la ley con el que lo presenta. Y lo firma con Su Merced el Señor Vicario, por ante mí el presente Notario que así lo certificó. 

Don Melchor Gutiérrez de Lara 

Salvador de [Eneas] 

Ante mí, Agustín de Cárdenas, Notario Eclesiástico. 

Auto de 7 de mayo de 1753, Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico da fe que el Doctor Don Melchor Gutiérrez de Lara Vicario Juez Eclesiástico,  ha visto los autos y dos declaraciones antecedentes, incluyendo la declaración hecha por Don Miguel Fernández Vallejo. Igualmente da fe el Notario de haber contextualizado al Vicario de su contenido, con el crédito de ser los testigos de buena opinión, crédito, y fama. 

Folio 485r. 

(Continuación del Auto de 7 de mayo de 1753)

Dijo su Merced debía de declarar y declara por suficiente la prueba dada por el Doctor Don José Miguel de Montoya, y que se refundió su dicho del proferido por Don Miguel de Vallejo, en cuya  atención,  le daba y da por libre, y exonerado  de la demanda, y  mandaba  y manda se le haga saber a Don Antonio Gómez de Castro, para que siga su acción o derecho, en dónde, cómo, o contra quién le convenga, y que cada uno de las partes en este artículo pague las costas que hubiere causado; y por este auto interlocutorio con fuerza de definitiva que se les hará saber. Así lo dijo, mandó, proveyó, y firmó por ante mí el presente Notario que así lo certifico. 

Doctor Melchor Gutiérrez de Lara. 

Ante mí, Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico. 

Notificación de 7 de mayo de 1753, Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, da fe que notificó e hizo saber personalmente el auto antecedente al Doctor Don José Miguel de Montoya.

Notificación de 7 de mayo de 1753, Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, da fe que en presencia del Señor Vicario, notificó e hizo saber el auto antecedente a Don Antonio Gómez de Castro, en su persona.

Folio 485v.  

(Respuesta de Don Antonio Gómez de Castro, al ser notificado por el Notario)

Consiente en él, y se da por satisfecho por lo respectivo a la prueba dada por el Doctor Don José Miguel de Montoya, y para que conste lo firma conmigo. 

Antonio Gómez de Castro.  

Agustín de Cárdenas. 

El Notario realiza la tasación del proceso y carga al Doctor Don José Miguel de Montoya, con la suma de tres pesos, cuatro tomines y  4 gramos de oro en polvo.

A continuación el Notario, hace la tasación correspondiente de los costos para Don Antonio Gómez de Castro. 

Folio 486r.  

El Notario finaliza la tasación del proceso y carga a Don Antonio Gómez de Castro, con la suma de tres pesos, 2 tomines y dos gramos de oro.

Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico, da fe que 

dicha tasación he hecho bien y fielmente a mí leal saber y entender, y costumbre de la tierra, y lo firmo en Rionegro en siete de mayo de setecientos cincuenta y tres años. 

Agustín de Cárdenas, Notario Eclesiástico. 

Concuerda este traslado con los autos originales que quedan en este archivo de mí cargo, de donde le saqué, y con ellos le corregí, y concerté, está cierto y verdadero, a que en lo necesario me remito, y doy el presente en once hojas escritas con esta, y una en blanco, y así lo certifico Yo, Don Agustín de Cárdenas, Notario Eclesiástico de estos valles del Señor San Nicolás el Magno del Rionegro, en nueve de mayo de mil setecientos cincuenta y tres años, en cuya fe lo signo y firmo. 

En testimonio de verdad  Agustín de Cárdenas Notario Eclesiástico. 

Corregido y Concertado 

Derechos incluso el decreto dos pesos y 6 tomines.

Folio 486v.  

El 14 de mayo de 1753, Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro, da fe que el documento antecedente fue presentado con petición de Don Antonio Gómez de Castro.

Folio 487r. 

(Petición de Don Antonio Gómez de Castro, ante Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro)

Antonio Gómez de Castro, vecino del Valle del Señor San José de la Marinilla, ante Vuestra Merced parezco, en el grado que el derecho me permite en defensa de la buena, calidad y reputación con que hemos vivido, así los presentes los nuestros ascendientes, y digo que en el juzgado eclesiástico, puse demanda contra el Doctor Don José Miguel de Montoya, por haber sabido se profirieron entre el dicho Doctor y Don Miguel Vallejo, ciertas razones disonantes contra el crédito de nos los supra citados; cuya demanda seguí hasta que dio la parte justificación de ser actor de la tal deposición el dicho Don Miguel Vallejo, lo que consta por el testimonio de autos que para repetir mi demanda pedí, y presento adjunto con la solemnidad y juramento necesario suplicando a Vuestra Merced lo que haya por presentado, sobre cuyo contexto pongo en su juzgado demanda, en forma y me querello civil y criminalmente contra el dicho Don Miguel Vallejo, suplicando a Vuestra Merced se sirva de mandar en mérito de la [renta] que distribuye ceder las providencias que convengan para que sea habida su persona y asegurada que sea, precisarle por todo rigor del derecho a que pruebe la deposición temeraria, que contra la nuestra ascendiente tiene depuesto, como consta de su declaración y de la de los testigos examinados en el fuero eclesiástico sin que obste el decir como dije ser vulgaridad sin nominar personas ni circunstancia que debiera exponer para 

Folio 487v. 

(Continuación de la petición de Don Antonio Gómez de Castro, ante Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro)

que tuviera algún asilo o disimulo su dicho y no, no siendo así, antes contrario por no haber fundamento de Pasión que le moviera pues para decir no gustaba que se casará su hijo con mi sobrina no le era necesario decir no corrían iguales Ni hacer mención de vulgares voces cuando estas se tiene experimentado en [esa] Provincia que por muchas familias ilustres las ha habido y hay, y de dicha vulgaridad no se ha hecho ascenso, como lo dije a dicho Vallejo, pasando a dar lugar a la publicidad de semejante temeridad, por lo que está obligado por ley natural y divina a su prueba, o saneamiento de los créditos damnificados, y a poner patente la calidad de su hijo, que yo de mi parte estoy pronto a hacerlo por parte de mi sobrina, para que sea [basificada] la desigualdad, y por cuál de las partes venga, en cuya atención. A Vuestra Merced pido y suplico haya por presentado el testimonio de autos que refiero y en lo demás mandar como pido o como mejor pareciere de Justicia que por todo recibiré Merced con Justicia que pido con costos y costas y juro lo necesario, etc. 

Antonio Gómez de Castro 

Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro, da por presentada la petición anterior y decreta

con el testimonio de autos que se refiere; y atendiendo a que de la declaración hecha por el Doctor Don José Miguel de Montoya, [resulta] que Don Miguel Fernández Vallejo, dijo a dicho [Doctor] que no gustaba se efectuarse el casamiento de un hijo suyo, con sobrina de esta parte, entre otros motivos porque no corrían iguales, por la vulgaridad que habían oído, acerca de una de las ascendientes, de Don Javier 

Folio 488r. 

(Continuación del decreto de Don Felipe Villegas y Córdoba) 

Gómez, hermano de esta parte, ya que el dicho Don Miguel Fernández Vallejo, en un instrumento extrajudicial suyo, que se halla con correspondiente comprobación entre otras razones, expresa lo mismo, en esta virtud, debía de mandar y mando, se le notifique al dicho Don Miguel Vallejo, el que dentro de quince días siguientes al de la notificación comparezca en este Valle, a dar la justificación que se pide, con apercibimiento que de lo contrario se procederá a lo que haya lugar en derecho; y [corrasele] la notificación a Don Manuel Mejía de Tovar, y en su falta a Don Javier Mejía Gutiérrez, y por la de ambos, a José de la Serna, con la comisión y facultad necesaria, para que hagan la dicha notificación la que asentada a continuación de este decreto, se entregará a esta parte, para que la presente en este juzgado. 

Así proveí, mandé y firmé Yo, Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, por Su Majestad, de este valle del Señor San Nicolás de Rionegro, a catorce de mayo de mil setecientos cincuenta y tres años. 

Actuando con testigos por defecto de escribano público, ni Real. 

Felipe de Villegas y Córdoba 

Testigos: Juan Nicolás Ruiz de Rivera, y Juan de Dios Morales y Silva

Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro, da fe que la providencia le fue entregada por Don Miguel Fernández Vallejo.

Folio 489r. 

Don Miguel Fernández Vallejo, vecino de este valle del Rionegro, jurisdicción de la ciudad de Antioquia, parezco ante Vuestra Merced como citado en el despacho que a pedimento de Don Antonio Gómez de Castro, se sirvió librar para que compareciese por mi persona en este sitio para el contexto y relación que se hace en el escrito sobre las razones que proferí con el Doctor Don José Miguel de Montoya, en mi mina de Santo Domingo, a causa de haber tratado casamiento con un hijo mío con sobrina del dicho Don Antonio Gómez, cuyas palabras tengo anticipadas por carta mía que dice consta en los autos por las cuales no se puede demandar ni civil, ni criminal querella contra mí por ser públicas las vulgares voces que se han dicho contra la persona de la Cortés, que es lo único de que soy sabedor y para justificarle cierto que se han proferido las dichas vulgares voces se ha de servir Vuestra Merced, y se lo suplico en mérito de justicia por cuanto conviene a mí derecho mandarle al dicho Don Antonio Gómez de Castro, que de bajo de juramento de calumnia, declare si son sabedores de las dichas voces vulgares, han corrido, y son notorias en esta Provincia, que si lo contrario declarasen estoy pronto a justificarlo. 

Y en cuanto a poner de presente la calidad de dicho mi hijo no se me ofrece que contestar [sobre] esta particularidad por no haberlo dicho mi hijo, ni haber dicho ser mayor, igual, ni menor, en cuya atención. A Vuestra Merced pido y suplico me haya por presentado y respondido al escrito presentado y que se tome el juramento que pido por [ser en] derecho de justicia y juro lo necesario. 

Don Miguel de Vallejo 

Folio 489v. 

Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro, da por presentada la declaración de Don Miguel Fernández Vallejo, así mismo da fe que Don Antonio Gómez de Castro, juró de calumnia como se pide. 

Igualmente, Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro, da fe que así lo proveyó, mandó y firmo en Rionegro a 23 de junio de 1753, con testigos por defecto de escribano.

Felipe de Villegas y Córdoba 

Testigo: Juan de Dios Morales y Silva 

Declaración Don Felipe de Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro, de 26 de junio de 1753.

En Rionegro a veinte y seis de junio de mil setecientos cincuenta y tres años, para el juramento pedido, y mandado recibir, a Don Antonio Gómez de Castro, vecino del valle del Señor San José de la Marinilla, Yo Don Felipe Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, lo hice comparecer ante mí, y habiendo Jurado de calumnia, por Dios Nuestro Señor y una señal de Cruz, según derecho, prometió decir verdad en lo que supiere, y fuere preguntado, y siéndole leído el escrito de la vuelta dijo que, lo que sabe es, que por algunos dichos que supo el Señor Vicario de la villa de Medellín, se habían proferido acerca de Gregoria Cortés, bisabuela del que declara, y parienta en el mismo grado del dicho Señor Vicario, Doctor Don Esteban Antonio de Posada, pasó a la ciudad de Santafe, y allí, la persona que se decía había proferido los tales dichos, dedujo lo contrario, y aún justificó haber hablado bien de la calidad de la dicha Gregoria Cortés, de la cual aunque se han rugido otros mismos dichos 

Folio 490r. 

(Continuación de la declaración de Don Felipe Villegas y Córdoba)

no se ha podido probar, quienes los hayan preferido, porque en ese caso, como en el presente, hubiera el que declara, o los suyos, usado de su justo derecho y que así los tales dichos, no los tiene en el grado de vulgaridad porque para ella, considera habían de estar estos dichos en todos. Y que esta es la verdad, en cargo de su juramento en que se afirmó y ratificó, siéndole leída está su declaración, dijo ser de edad de cuarenta y nueve años poco más o menos, y lo firma conmigo y testigos por defecto de escribano. 

Felipe de Villegas y Córdoba. 

Antonio Gómez de Castro.

Testigo: Juan de Dios Morales y Silva.

Vista la declaración antecedente, traslado a Don Antonio Gómez de Castro.  

Así lo proveí, mandé y firmé, Yo Don Felipe Villegas y Córdoba, Alcalde Ordinario, en Rionegro a veinte y seis de junio de mil setecientos cincuenta y tres años, con testigos por defecto de escribano. 

Felipe de Villegas y Córdoba. 

Testigo: Juan de Dios Morales y Silva 

Folio 490v. 

Don Felipe Villegas y Córdoba Alcalde Ordinario, del valle del Señor San Nicolás de Rionegro, da fe que dio traslado del escrito, a Don Antonio Gómez de Castro, en su persona. 

***

Ver: Linaje Gómez de Castro. Parte I

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Dedicado a los Amigos quienes extienden sus manos con amor.

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Éxtasis

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En Tono.
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Y en Atardeceres.

“La serenidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar la paz en medio de ella.”
Thomas à Kempis

Cita: – AGEAC-ORG.

Fotografías de Ana María Mejía Alzate de Whiteside

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Capitán JUAN TABORDA

SIGLO XVI

En memoria de mi undécimo abuelo Juan de Taborda, difunto natural de Badajoz [–] de Alburquerque. Fue de los primeros conquistadores, pues pasó antes del año de [1]516 y se halló en las alteraciones de Gonzalo Pizarro.

Folios Intermitentes.

Herederos de Juan de Taborda, difunto natural de Badajoz [–] de Alburquerque. Fue de los primeros conquistadores, pues pasó antes del año de [1]516 y se halló en las alteraciones de Gonzalo Pizarro.

[Bajo el renglón: 1596 sobre a [1]598].

Difunto con testamento en 1569 en la Villa de Santa Fe de la Provincia de Antioquia, gobernación de Popayán.

[Roto]cobrar sus bienes.

Fundó capellanía en la iglesia de San Juan de la Ciudad de Badajoz en Extremadura.

[Roto en la firma].

Martín López Rastrollo, vecino de Valverde tierra de Badajoz, por mí y en nombre de Diego Vásquez de Santiago y demás consortes contenidos en este poder y tutela que presento y Juan Rastrollo todos vecinos del dicho lugar, como herederos de Juan Taborda difunto en Indias, decimos que por bienes del dicho difunto se han traído a esta Casa el año pasado de noventa y cinco cuatrocientos e treinta e nueve mil y setecientos y ochenta y siete maravedís, los cuales pertenecen a mí y a los dichos mis hijos como herederos del dicho difunto.

Pido y suplico a vuestra señoría mande se de carta de diligencias para que se hagan en la Ciudad de Badajoz, donde era natural el dicho difunto y que los dichos bienes se nos adjudiquen y entreguen para lo cual, etcétera.

Firma

Martín López

En la Ciudad de Sevilla, en la Casa de la Contratación de las Indias, a cuatro de enero de mil y quinientos e noventa e seis años ante los señores presidente e oidores de la [–][sigue procesal encadenada dos párrafos].

[Firma]

Yo, Ochoa de Urquiza, contador por Su Majestad de la Casa de la Contratación de las Indias de esta Ciudad de Sevilla, hago saber y doy fe a los que la presente vieren [sin margen] en el libro donde se escriben y asientan las partidas de maravedís, oro, plata y otras cosas que por bienes de difuntos se meten en la arca de las tres llaves de esta dicha Casa desde el mes de enero del año de mil quinientos y noventa en adelante [–] [–].

Joan Taborda, difunto natural de Badajoz, ha de haber en seis de diciembre de mil y quinientos y noventa cinco años cuatrocientas y treinta y nueve mil y setecientos y ochenta y siente maravedís que [–] quitas costas y averías a mil pesos de oro de veinte quilates que por bienes del dicho difunto se trajeron de tierra firme este año [–] Pedro Díaz de Navia junto con mayor partida de difuntos registrado a hojas cuatrocientos y ochenta y uno de su registro y los dichos maravedís se metieron al arca de difuntos como parece a hojas cuatrocientas y ocho.

En testimonio de lo cual de pedimento de Joan Taborda di la presente que es hecho en Sevilla a tres de enero de mil quinientos noventa y seis años.

Ochoa de Urquiza

Yo, Francisco de Aguilar, escribano del rey nuestro señor en el juzgado general de bienes de difuntos de esta corte que reside en la Ciudad de Santa Fe del Nuevo Reino de Granada, Indias del mar océano, certifico que doy fe a los que la presente vieren como en un proceso y autos que están en el [–] secretaría de Tomás Velásquez, escribano de Cámara de la Audiencia Real de Su Majestad de este dicho Reino, entre doña Juana Taborda, mujer que fue del capitán Hernando de Çafra, difunto vecino de la Villa de Santa Fe de Antioquia de este distrito, con el fiscal de Su Majestad, sobre el cumplimiento de una carta ejecutoria real en su favor dada y librada en el Consejo Real de las Indias cerca de su [–] está un testamento que el capitán Juan Taborda, difunto vecino que fue de la dicha Villa, hizo y otorgó debajo de cuya disposición murió ante [–] escribano público y de cabildo de ella, su fecha en la dicha Villa a veinte y cinco de septiembre de mil quinientos sesenta y nueve años. Y en él no consta ni delata de donde es natural ni quiénes son sus padres, mas de que sus herederos los nombró en la dicha Villa. Y entre las cláusulas que dejó ordenadas en el dicho testamento manda en una que de sus bienes se saquen un mil pesos de oro de veinte quilates y se lleven a los reinos de España para fundar con ellos una capellanía y memoria perpetua en la Villa de Albuquerque o en la Ciudad de Badajoz o a donde le pareciere a sus albaceas, la cual sirvan los parientes más cercanos suyos o de dicho capitán Hernando de Çafra, al cual dicho Çafra nombra por patrón de ella, y después de sus días a sus hijos o parientes más cercanos. Y después de esto parece que el dicho Hernando de Çafra murió y pasó de esta presente vida en la ciudad de Tunja, donde hizo y otorgó su testamento ante Juan Ruíz Cabeza de Vaca, escribano público y del Cabildo de ella, so cuya disposición murió; su fecha en la dicha Ciudad a doce de abril de mil quinientos y setenta y dos años. Y en una cláusula de él manda y ordena que dicha capellanía se funde en la dicha Ciudad de Badajoz conforme a la cláusula del dicho capitán Juan Taborda, su suegro, en la iglesia de San Juan de la dicha Ciudad, su tenor de las cuales dichas cláusulas que así tratan de la dicha capellanía sacadas de ambos testamentos con cabeza y pie de ellos es como se sigue:

In dei nomine Amén. Sepan cuantos esta carta de testamento última y postrimera voluntad vieren como yo, el capitán Juan Taborda, vecino de esta Villa de Santa Fe de esta Provincia de Antioquia y gobernación de Popayán que es en tal partes de las Indias del mar océano, estando enfermo de mi cuerpo y en mi buen seso y juicio y entendimiento y cumplida memoria, temiéndome de la muerte que es cosa natural y deseando poner mi ánima en carrera de salvación, creyendo como firmemente creo en la santa fe católica y en la Santísima Trinidad y todo aquello que el bueno y fiel cristiano debe tener y creer, otorgo y conozco que hago y ordeno este mi testamento y postrimera voluntad y las mandas y legatos y pías causas en él contenidas en la forma y orden siguiente:

[En el margen: 1 Capellanía]. Ítem digo que en lo que toca a la cláusula arriba hecha, que no se vendan los negros hasta que no pase un año, que es para que de lo que sacare los dichos negros hasta en cantidad veinte pesos para que se haga una capellanía en España en la Villa de Albuquerque o Ciudad de Badajoz o donde mejor le pareciere a mis albaceas y [–] a ellos mejor les pareciere y con los vínculos y firmezas para que sea perpetua la dicha capellanía y que sirvan la dicha capellanía los parientes o pariente más cercano mío o de mi hijo Hernando de Çafra, y que sea patronero de ella el dicho Hernando de Çafra, y fallecido él, sus hijos o parientes suyos más cercanos. Y mando que de los mil pesos de buen oro que dejo para la dicha capellanía, que de los réditos de ellos cada un año se me digan las misas en estas partes hasta que la dicha capellanía se instituya en España.

[En el margen: 2 Albaceas]. Y para cumplir y pagar las mandas y legatos y pías causas en este mi testamento contenidas, dejo y establezco por mis albaceas testamentarios a mis hijos Fernando de Çafra y a Juanes de Zabala, vecinos de esta dicha Villa, a los cuales y a cada uno de ellos por sí ynsolidum doy poder cumplido para que entren y tomen y vendan de mis bienes en almoneda o fuera de ella los que fueren menester y cumplan y paguen las mandas y legatos y pías causas en este mi testamento contenidas.

Y revoco y anulo y doy por ningunos todos otros y cualquier testamentos, codicilos o mandas que antes de este yo haya hecho y otorgado por palabra o por escrito o en otra cualquier manera para que no valgan en juicio ni fuera de él, salvo este que yo ahora hago. Y ordeno, el cual quiero y mando y es mi voluntad que valga por mi testamento o por codicilo o por escritura pública. Y por aquella vía y forma que de derecho mejor puede y debe valer, porque esta es mi última y postrimera voluntad. En testimonio de lo cual otorgué la presente carta ante el escribano y testigos de [–] suscritos. Que es hecha por mí, otorgada en esta dicha Villa de Santa Fe de esta gobernación de Popayán a veinte y ocho días del mes de septiembre año del nacimiento de nuestro salvador Jesucristo de mil y quinientos y sesenta y nueve años. Y lo firmé de mi nombre siendo testigos el muy reverendo señor Juan Ruíz Atienza, cura y vicario en esta dicha Villa, y Alonso de Castañeda y Rodrigo de Carvajal y Juan Baptista, vecinos residentes en la dicha Villa, y Antonio Moyano, residente así mismo en la dicha Villa, Juan Taborda, por testigo Juan Ruíz Atienza, por testigo Alonso de Castañeda, testigo Rodrigo de Carvajal Jaramillo, por testigo Antonio Moyano, Juan Baptista pasó ante mí Luis de [–] escribano público.

[En el margen: De Hernando de Çafra]. In Dei nomine, Amén. Sepan cuantos esta carta de testamento última y postrimera voluntad vieren como yo, Hernando de Çafra, natural que soy de la Ciudad de Badajoz de los reinos de España, hijo legítimo de Hernando de Çafra Centeno y de Catalina Hernández, su mujer, mis señores padre y madre, vecinos que fueron de la dicha Ciudad de Badajoz, ya difuntos, que sean gloria, vecino que he sido y soy de la Ciudad de Santa Fe de Antioquia de la gobernación de Popayán, estante que soy al presente en esta dicha Ciudad de Tunja del Nuevo Reino de Granada de las Indias, estando como estoy enfermo del cuerpo y sano de la voluntad y en todo mi buen juicio y entendimiento natural, tal cual Dios nuestro señor plúgoseme dar. Y creyendo como creo en la Santísima Trinidad, padre e hijo y Espíritu Santo, que son tres personas y un solo Dios verdadero, y en todo aquello que tiene y cree la santa madre Iglesia de Roma, como bueno y fiel Cristiano. Temiéndome de la muerte, que es cosa natural de la cual ninguna criatura de este mundo puede escaparse, y deseando poner mi ánima en la más libre y llana carrera que ser pueda para se salvar. Tomando como tomo por mi intercesora y abogada a la bienaventurada Virgen Santa María, madre de nuestro señor Jesucristo, a quien tengo por señora y abogada, otorgo y conozco que hago y ordeno este mi testamento, última y postrimera voluntad en la forma y manera siguiente.

[En el margen: 3]. Ítem digo y declaro que al tiempo que falleció el capitán Juan Taborda, mi señor y suegro, que sea en gloria, dejó mandado entre otras cosas que se contienen en su testamento, debajo del cual falleció, que por tiempo y espacio de un año primero siguiente, su hacienda estuviese en pie, que se hallase al tiempo de su fallecimiento y lo que multiplicase el dicho tiempo de un año fuese para pagar sus deudas y mandas de su testamento y de ellos se sacasen mil pesos ante todas cosas para que de ellos se fundase una capellanía por su ánima en la Ciudad de Badajoz o en la Villa de Alburquerque en los reinos de España en cualquiera de las dos partes que a mí me pareciese y fuese mi voluntad fundar la dicha capellanía, de la cual me dejo por patrón durante los días de mi vida y después de ellos mi hijo mayor y sucesor como más largo constará la razón de todo ello por el dicho testamento a que me refiero. Y es así que en cumplimiento de la voluntad del dicho mi señor y suegro la dicha su hacienda estuvo en pie ocho meses poco más o menos y en este tiempo se sacaron de él multipli[–] en la dicha Ciudad de Santa Fe de Antioquia siete mil y ochocientos pesos de oro. Y queriendo sacar del dicho oro lo necesario para el cumplimiento de lo contenido en el testamento y los mil pesos para enviar a fundar la dicha capellanía, lo secuestró todo ello el dicho gobernador don Gerónimo de Silva, diciendo ser bienes míos por la fianza del [–] don Pedro, no siendo como no son bienes míos sino para el cumplimiento del dicho testamento y de la dicha capellanía y de la dicha mi mujer e hijos, y los mil pesos para la dicha capellanía no se han podido enviar por estar en el dicho [–] todo lo cual está en poder de Gabriel de Prado, vecino de la Ciudad de Antioquia. Mando que en desembargando y cobrándoselas el dicho oro los dichos mil pesos se envíen luego con toda brevedad a la dicha Ciudad de Badajoz y de ellos se haga y funde la dicha capellanía conforme a la cláusula del dicho testamento de mi señor y suegro en la iglesia de señor San Juan de la dicha Ciudad de Badajoz, lo cual se haga con toda brevedad, cobrándoselas el dicho oro y en todo se cumpla la dicha cláusula que trata de la dicha capellanía, sin que falte cosa alguna y por este dicho mi testamento revoco [–] y anulo y doy por ninguno y de ningún valor y efecto todo cualquier testamento o testamentos codicilo o codicilos que yo haya hecho y otorgado antes de ahora, así por escrito como por palabra, los cuales quiero que no valgan ni hagan fe en juicio ni fuera de él, salvo este que al presento hago y otorgo y quiero que valga por mi testamento y codicilo y por escritura pública, o en aquella vía que mejor de derecho lugar haya. En testimonio de ello cual lo otorgué según dicho escribiente Juan Ruíz Cabeza de Vaca, escribano de Su Majestad, público y del cabildo de esta dicha Ciudad, estando en las casas de la morada del dicho Diego Montañez, donde yo el dicho escribano fui llamado. En la ciudad de Tunja a doce días del mes de abril de mil y quinientos y setenta y dos años siendo presentes por testigos y para ello llamados y rogados el muy reverendo padre fray Sebastián de Ocando, guardián del monasterio del señor San Francisco de esta Ciudad y fray Miguel de Padilla de la dicha orden y don Diego de Vargas y Pedro López de Monteagudo y Juan Rodulfo, residentes en esta dicha Ciudad y el dicho otorgante, que yo el dicho escribano doy fe que conozco, lo firmó de su urdimbre en el registro. Fernando de Çafra por testigo fray Sebastián de Ocando, testigo fray Miguel de Padilla, por testigo don Diego de Vargas, soy testigo Pedro López de Monteagudo, testigo Juan Rodolfo, pasó ante mí, Juan Ruíz Cabeza de Vaca. Y porque yo el dicho Juan Ruíz Cabeza de Vaca, escribano de Su Majestad, público y del cabildo y consejo de esta dicha Ciudad de Tunja, fui presente a lo que de él con los dichos testigos lo hice escribir y lo signé por de mi signo a tal en testimonio de verdad, Juan Ruíz Cabeza de Vaca.

En virtud de todo lo cual parece se cobraron cierta cantidad de pesos de oro y se metieron en la caja real de este Reino, de la cual por autos de vista y revista proveídos por los señores presidente y oidores de la Real Audiencia de este dicho Reino en tres y veinte y uno de julio de mil y quinientos y setenta y nueve años, se mandaron sacar de ella estos un mil pesos de oro de veinte quilates, para que de ellos se fundase la dicha capellanía [por] dicho Juan Taborda, difunto, y que se metiese en la caja de bienes de difuntos para que con el oro de Su Majestad en la primera flota se llevasen a los reinos de España con traslado del dicho testamento y testimonio de los autos por la orden que Su Majestad tiene mandado, para que se cumpla la voluntad del dicho testador: se funde la dicha capellanía. Y por no estar ejecutados estos autos parece que ahora últimamente se sacó por orden del señor licenciado Andrés Egas de Guzmán, oidor y juez general de bienes de difuntos en la Ciudad real de este Reino y su distrito, se sacaron los dichos mil pesos de veinte quilates de la dicha caja real y se pasaron a la de difuntos, para que de ella se llevasen en esta presente ocasión a los reinos de España para la fundación de la dicha capellanía. Y así van ahora con la demás moneda tocante a bienes de difuntos que se envía a los dichos reinos de España a la casa de la Contratación de Sevilla este presente año de mil y quinientos y noventa y cinco años, a riesgo de su dueño [según] que todo lo susodicho más largo consta y parece por los autos de la dicha causa a que me refiero y el mandamiento del dicho señor oidor de la presente. Que es hecha en la dicha Ciudad de Santa Fe del Nuevo Reino de Granada a catorce días del mes de abril de mil y quinientos noventa y cinco años.

Vatdo. Gez. Alg. E. Se saca. En fe de lo cual hice aquí este mi signo que es a tal.

Con testimonio de verdad

Francisco de Aguilar

Matías de Ribera, en nombre de Francisco de Çafra en el pleito con Alonso de Taborda y consortes, digo que por provisión de vuestra señoría se les notificó en las casas de la morada de Martín López Rastrollo y los demás consortes, y haciéndolo saber a sus mujeres que diesen poder a procurador de esta Real Audiencia con señalamiento de estrados, y aunque el término es pasado no lo han dado.

Suplico a vuestra señoría les haya por señalados los estrados y mande que se notifiquen en ella [–] los autos y sentencias que en él se pusieren y les pare tanto perjuicio como si en sus personas se lo pusiera.

Otrosí digo que a las partes contrarias se les notificó la publicación por mí pedida y no ha dicho contra ella cosa alguna yo les acuso la rebeldía.

Suplico a vuestra señoría la haya por acusada y mande hacer la dicha publicación y para ello [–].

[Rúbrica]

Francisco de Çafra Sánchez, vecino de la Ciudad de Badajoz, digo que vuestra señoría por su auto pronunciado me manda dar y entregar mil pesos de buen oro por bienes de Hernando de Çafra Centeno, mi hermano, para que los emplee para cierta capellanía como más largamente consta y parece por su auto de vuestra señoría, dando fianzas que dentro de seis meses que presentare testimonio de haberlos entregado. Y para la dicha fianza nombró por mi fiador a Alonso de Atienza, vecino de esta Ciudad que es rico y abonado para ello.

[Sin margen] como a vuestra señoría pido y suplico la mande recibir, pido justicia.

Francisco de Çafra Sánchez

En la Ciudad de Sevilla, en la Casa de la Contratación de las Indias, a treinta días del mes de agosto de mil y quinientos y noventa y seis años, ante los señores presidente y oidores de la Real Audiencia de esta Casa [presenté] estas peticiones [–].

Y vista por los dichos señores mandaron que dé información de abonos.

Ante mí

[Firma]

***

Abreviaturas Utilizadas:

difuno: difunto, natl: natural, 1os: primeros, difo: difunto, testamto: testamento, va: villa, sta: santa, prova: provincia, governon: governacion, cappnia: cappellania, ya: yglesia, sn: san, ciudd: ciudad, Extremada: Extremadura, Myn: Martyn, vzno: vezino, vznos: vezinos, dho: dicho, biens: bienes, dhos: dichos, v: vuestra, sa: señoría, eta: etcétera, qs: quinientos, as: años, Magd:, Contratson: Contratasion, Sevya: Sevylla, mis: maravedis, dha: dicha, quis: quinientos, dise: disiembre, ql: qual, pedimio: pedimento, heno: henero, Franco: Francisco, scrivano: escrivano, nro: nuestro, Magt: Magestad, capt: capitán, scrivo: escrivano, xpiano: crisptiano, do: donde, scripto: escripto, q: que, mr: mejor, Jhesuxpo: Jhesucrispto, rdo: reverendo, rresidents: rresidentes, Anton: Antonio, RResi: rresidente, Herdo: Hernando, Rreyo: Rreyno, govor: governador, prese: presente, monasto: monasterio, Po: Pedro, presie: presidente, qs: quilates, licendo:, difunos: difuntos, pos: pesos, quies: quilates, Contron: Contratación, ssa: sseñoría, terno: termino, supco:, mde: mande, Ses: Sanches, pa: para, pare: parece, vezo: vezino, justa: justicia, Sa: Sevilla, agto: agosto, quinis: quinientos, sees: señores, preste: presidente, Auda: Audiencia.

***

Fuente: España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Archivo General de Indias.  

Signatura: AGI, Contratación, Legajo 247A, N. 5

Transcripción: L. F. V.

Investigación documental: Ana María Mejía Alzate de Whiteside.

Bibliografías a consultar:

Arango Mejía, Gabriel. “Capitán Juan Taborda”. Genealogías de Antioquia y Caldas. Editorial Bedout S. A. 1973.

Jaramillo Mejía, William. “Taborda Juan”. Antioquia Bajo los Austrias. Giro Editores Ltda. 1998. 2a Edición.

De Cadenas y Lopez, Ampelio Alonso. Barredo de Valenzuela y Arrojo, Adolfo. “Taborda”. Nobiliario de Extremadura. Instituto Salazar Y Castro. Tomo VII. Nobiliario de Extremadura. Hidalguía 2002.

Con especial agradecimiento a los señores Javier Rubio Gonzalez y Jaime Olivera Leo.

***

Las transcripciones de este blog son propiedad de la autora.  Prohibida su reproducción total o parcial sin previa autorización por escrito de su titular.

Prohibida su reproducción total o parcial con fines económicos. 

Agradecimientos

A todos los colaboradores en este nuevo proyecto por su paciencia, eficacia y ayuda. 

“De la realización de uno, depende el destino de muchos”.

Alejandro Magno

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Fotografía de Portada por Ana María Mejía Alzate de Whiteside. 2018

Escudo de Armas de Alburquerque (Badajoz).

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La historia continúa…

LINAJE GÓMEZ DE CASTRO. PARTE III

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“Amor Omnia Vincit”

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