Linaje Gómez de Castro. Parte III

Folio 497r.

minas que así les dieredes en nombre de Su Majestad, Yo, desde ahora para entonces las apruebo y confirmo, sin que para que las puedan tener y gozar sea necesario nuevo título mío, obligando a las personas que con vos fueran y a quién dieredes las dichas estancias, que cada cual por lo que le tocare, o en comunidad o como mejor os pareciere que conviene, labren las tales tierras y que las siembren de maíz y las otras semillas, y legumbres que la tierra produjere para que estén abastecidos, y se puedan proveer la gente que nuevamente entraré a labrar las tales minas y a poblar la tierra, y esta orden habéis de guardar hasta que la vecindad y sementera estén asentadas por los vecinos y señores de gente de minas que ocurrieren al dicho sitio, pues sin esta prevención es imposible permanecer la poblazon y labor de las dichas minas a causa de estar en parte tan distante de pueblos y partes que las puedan socorrer, ni meter la provisión de bastimentos necesarios, y estaréis advertido que luego que lleguéis al dicho río de León, tantiéis y demarquéis la tierra y os sintáis en parte segura y buena y que de allí puedan catear y descubrir las tales minas, y para la seguridad de la gente, así españoles como toda la que fuere en vuestra compañía y que no los puedan ofender ningunos indios de guerra, ni los que estuvieren de paz; luego como os sintieredes haréis un fuerte de madera tal y tan capaz que vos y toda la gente de vuestra compañía puedan recogerse a él de noche, y cuando sea necesario con las puertas y fortificación necesarias; y de día proveeréis las cosas de manera que saliendo del fuerte la gente que haya de catear y toda la del cargo

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